La Cámara Federal ordenó elevar los embargos en la causa $Libra y exige profundizar la ruta de los u$s200 millones. El fallo pone el foco en los «criptoamigos» de Javier Milei, las sospechas de dádivas y los videos de cámaras de seguridad que muestran un misterioso movimiento de bolsos en cajas de seguridad.
El lenguaje es técnico, pero el mensaje es claro: en plena feria judicial, la Cámara Federal porteña ordenó recalcular el monto de los embargos que pesarán sobre los bienes de los imputados en el caso $Libra. La medida no es un mero trámite. Resuena en un expediente que investiga posibles dádivas, que tiene bajo la lupa al presidente de la Nación y que rastrea el movimiento de una montaña de dinero virtual: cerca de 200 millones de dólares.
“Se habrá de encomendar al juez que, con carácter previo al levantamiento de la medida de no innovar, fije un prudente aval patrimonial ajustado a esa realidad, que tutele las metas del proceso”, sostuvieron los jueces Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi en el fallo. Y enfatizaron que para ello “se habrá de evaluar en cada caso una suma que, según la entidad y gravitación de los hechos y la cuantía del daño y del grado de participación, resulte necesario a los fines previstos”. De acuerdo con C5N.
La decisión, que implica “una criteriosa ponderación entre las obligaciones de la jurisdicción y derechos personales en pugna”, llegó tras una apelación de las querellas. Los camaristas convalidaron la decisión del juez de primera instancia de reemplazar la orden de no innovar por embargos sobre los bienes de los imputados, pero con un mandato imperativo: la cifra inicial, cercana a los 37 millones de pesos, debe ser revisada. Debe crecer, acorde a la sombra gigante que proyecta el caso.
La medida alcanzará, al menos por 90 días, los bienes del creador de la criptomoneda, Hayden Mark Davis; de los llamados criptoamigos presidenciales Manuel Terrones Godoy y Mauricio Novelli; de la madre y hermana de este último; y del exfuncionario Sergio Daniel Morales. También tocará a Favio Camilo Rodríguez Blanco y Orlando Mellino, nombres ligados a las billeteras virtuales que, según la investigación, canalizaron fondos desde Davis hacia Novelli y Terrones Godoy.
Aquí late la pregunta crucial: ¿los millones de dólares que fluyeron por esos circuitos oscuros –documentados tanto por la Justicia como por el Congreso– terminaron en manos de funcionarios públicos? Para el fiscal Eduardo Taiano, esas transacciones “podrían constituir eventuales pagos indirectos a funcionarios públicos”. En una palabra, el núcleo del escándalo: dádivas.
La investigación teje sus hilos hasta lo cotidiano. La madre y la hermana de Novelli, Alicia Rafaele y Pía Novelli, quedaron inmortalizadas no en un álbum familiar, sino por las cámaras de seguridad de una sucursal del Banco Galicia en Martínez. Las imágenes las muestran manipulando cajas de seguridad junto al joven Mauricio el 4 de febrero de 2025, diez días antes del lanzamiento de $Libra. El detalle jugoso, fruto de informes periciales, es que llegaron con bolsos y valijas llenas y se fueron con ellos vacíos. El 17 de febrero, primer día hábil después de estallar el escándalo, volvieron a primera hora. Entraron con los bolsos vacíos y salieron con ellos abultados. Cuando la Justicia llegó finalmente a esas cajas, en marzo último, estaban vacías. El eco de ese trajín resuena ahora en un fallo.
Novelli, por su parte, está en el centro de la tormenta. Es el criptoemprendedor con múltiples entradas a la Casa Rosada, el organizador del Tech Forum que reunió a Javier Milei y a Hayden Davis, y quien –según confirman fuentes del entorno de Davis– los presentó. El propio Presidente dictó clases en su escuela de traders. Un vínculo añejo que ahora se paga caro en preguntas incómodas. La más persistente, la que más carcome al entorno presidencial: ¿hubo dinero de por medio en alguna reunión gestionada por Novelli y canalizada a través de la secretaria general, Karina Milei?
El fallo no solo habla de dinero. Exige profundizar y acelerar la investigación “a través de las pertinentes medidas de prueba para echar luz sobre los hechos”. Una exigencia que el diputado nacional de la Coalición Cívica que lideró la comisión $Libra hizo suya en redes sociales: “Hubo más de 16 reuniones en la Casa Rosada y en la Quinta de Olivos… Todos ellos eligieron el silencio absoluto”.
Y remató con una conclusión que es un desafío: “Con toda esta información pública, con los encuentros comprobados y las relaciones acreditadas, llegó la hora de que la Justicia haga las citaciones, profundice la investigación, esclarezca la eventual participación institucional del Estado y determine los cruces de llamadas y las comunicaciones con el Presidente y su círculo más cercano”.




