Continental Resources amplía su presencia en Vaca Muerta con nuevas áreas de shale en Neuquén y Río Negro, consolidando su apuesta por el no convencional argentino.
La petrolera estadounidense Continental Resources, fundada por Harold Hamm, profundizó su desembarco en Vaca Muerta y consolidó su estrategia de largo plazo en el shale argentino. La compañía sumó nuevas áreas en Neuquén y Río Negro a través de una alianza estratégica con Pan American Energy (PAE), posicionándose como uno de los actores internacionales con mayor proyección en el desarrollo no convencional del país.
Según ADNSUR, el acuerdo le permitirá a Continental adquirir el 20% de participación en cuatro bloques clave, reforzando su apuesta por la cuenca neuquina y ampliando su exposición en una de las principales formaciones de hidrocarburos no convencionales del mundo.
Los bloques incorporados
La operación incluye participación en las áreas Coirón Amargo Sureste, Bandurria Centro y Aguada Cánepa, en Neuquén, y en Loma Guadalosa, en Río Negro. Aunque PAE continuará como operador y socio mayoritario, Continental suma un nuevo paquete de activos de shale oil con potencial de desarrollo a gran escala.
Antecedentes recientes
La decisión se da pocas semanas después de que Continental concretara la compra del 90% del bloque Los Toldos II Oeste, considerado uno de los más prometedores del norte de Vaca Muerta. Con estas dos operaciones consecutivas, la compañía se convierte en uno de los nuevos jugadores internacionales con mayor peso relativo en el no convencional argentino.
Atractivo de Vaca Muerta
Desde la empresa remarcan que el atractivo de Vaca Muerta radica en la combinación de calidad geológica, productividad creciente y costos competitivos. Continental es pionera del shale en Estados Unidos, con desarrollos emblemáticos en Bakken, Anadarko y Permian, y una producción que ronda los 500.000 barriles de petróleo equivalente por día. Ese recorrido técnico es el que ahora busca replicar y adaptar en la Argentina.
Cambio en el perfil de inversores
El desembarco ampliado de Continental refleja un cambio en el perfil de los inversores internacionales que miran a Vaca Muerta. A diferencia de etapas anteriores dominadas por grandes majors integradas, el nuevo ciclo muestra mayor interés de productores independientes especializados en shale, con foco en eficiencia operativa, reducción de costos y desarrollo acelerado de áreas.
Planes de desarrollo
Los bloques incorporados ya cuentan con actividad y datos geológicos relevantes, lo que reduce el riesgo exploratorio y permite avanzar en planes de desarrollo más intensivos. Para Continental, la participación minoritaria no implica un rol pasivo: aportará su experiencia en diseño de pozos, estrategias de completación y optimización de la curva de aprendizaje, aspectos clave para maximizar la productividad en el shale argentino.
Aprobación pendiente
El cierre definitivo de la operación todavía requiere la aprobación de las autoridades provinciales. Sin embargo, el movimiento es leído por el sector como una señal clara de confianza en el potencial de Vaca Muerta. En un contexto global de mayor selectividad de capital, la decisión de Continental posiciona al shale argentino como un destino competitivo frente a otras cuencas no convencionales del mundo.
Con esta nueva etapa, la petrolera de Harold Hamm deja de ser un actor incipiente en la Argentina para convertirse en un jugador con estrategia definida y activos relevantes en Vaca Muerta. La internacionalización del desarrollo no convencional se refuerza y eleva la vara competitiva del sector energético argentino.




