El mercado energético global arrancó la semana con una fuerte sacudida: el petróleo retrocedió hasta un 6% y perforó la barrera de los 100 dólares por barril, en medio de crecientes expectativas por un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán que podría modificar el escenario geopolítico en Medio Oriente.
La posibilidad de un entendimiento diplomático que incluya la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz generó una inmediata reacción en los mercados, impulsando una baja generalizada en el crudo y un repunte en las bolsas internacionales.
Caída del crudo tras expectativas de acuerdo EE.UU.-Irán
Los precios del petróleo iniciaron la jornada de este lunes con una fuerte tendencia bajista ante la expectativa de un posible fin del conflicto en Medio Oriente.
Según datos del mercado internacional, el Brent —referencia en Europa— cayó un 6,03%, ubicándose en torno a los US$97 por barril. En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI), indicador clave en Estados Unidos, retrocedió un 6,01% y se posicionó cerca de los US$90.
El movimiento se explica por el avance de negociaciones diplomáticas entre Washington y Teherán, que contemplarían un acuerdo de paz y la normalización del tránsito en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles para el comercio global de energía.
Brent y WTI en mínimos de dos semanas
La caída registrada llevó a ambos índices de referencia a su nivel más bajo en las últimas dos semanas, luego de un período de alta volatilidad impulsado por tensiones geopolíticas persistentes.
El retroceso refleja un cambio de tendencia en los mercados, que ven con mayor optimismo la posibilidad de un acuerdo duradero que estabilice la región y garantice la libre circulación de petróleo.
Analistas destacan que el descenso abrupto también responde a una corrección tras semanas de precios elevados por el temor a un quiebre del alto el fuego en la región.
Impacto en mercados internacionales
La baja del crudo tuvo un efecto inmediato en los principales mercados financieros. En Europa, el Euro Stoxx 50 subió un 1,6%, mientras que el Ibex 35 de España avanzó un 1,9%, superando los 18.300 puntos.
También se registraron alzas en París, Fráncfort y Milán, con incrementos superiores al 1% en todos los casos.
En Asia, la tendencia fue similar: Tokio cerró con una suba del 2,87%, Hong Kong avanzó un 0,86% y Shanghái un 0,96%, reflejando el alivio de los mercados ante un posible escenario de menor tensión global.
El fuerte descenso del petróleo marca un giro relevante en el tablero económico internacional, condicionado por la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y el futuro del conflicto en Medio Oriente.
