La Municipalidad de Esquel, a través de un trabajo conjunto entre la Secretaría de Gobierno y la Comisaría Segunda, desarticuló este viernes un intento de ocupación ilegal de terrenos fiscales.
El operativo se llevó a cabo en el acceso al barrio Valle Chico, donde se había detectado desde el lunes una construcción precaria en avanzado estado. Las autoridades procedieron al derribo total de la estructura, eliminando un riesgo para la seguridad pública y reafirmando el compromiso con el crecimiento ordenado de la ciudad. Según Jornada.
La situación fue descubierta el lunes por personal municipal durante recorridas de rutina. Para ese entonces, la edificación ilegal ya presentaba una parte importante de su estructura armada sobre suelo fiscal. Según información oficial, la intervención se realizó aplicando la normativa vigente que prohíbe la usurpación de tierras públicas, en un claro mensaje de que estas acciones no serán toleradas.
Un riesgo para la seguridad que obligó a una intervención inmediata
La decisión de derribar la construcción no solo respondió a su ilegalidad, sino también a un grave riesgo para la seguridad. La edificación precaria se ubicaba en condiciones de suelo inestables y, de manera preocupante, muy cerca del camino que conecta Valle Chico con el barrio Badén. Esta cercanía a la vía de circulación representaba un peligro concreto tanto para los conductores y peatones que transitan por la zona, como para las propias personas que eventualmente habitarían la construcción en condiciones de total vulnerabilidad.
El operativo contó con la colaboración activa de personal de la Comisaría Segunda de Esquel, garantizando el orden y la seguridad durante la tarea de demolición. La rápida coordinación entre el área de Inspecciones de la Secretaría de Gobierno y la fuerza policial permitió una intervención eficaz que evitó que la usurpación se consolidara.
La apuesta municipal: ordenamiento urbano y acceso regular a la tierra
Tras la intervención, desde el municipio se remarcó que este tipo de acciones se enmarcan en una política más amplia. Las autoridades destacaron el trabajo «sostenido» en el desarrollo de infraestructura y la provisión de servicios en sectores como Valle Chico, el barrio Ceferino y otras zonas de la ciudad. El objetivo declarado es claro: garantizar que los vecinos puedan acceder a lotes con servicios de manera regular, a través de los canales formales, «sin necesidad de recurrir a usurpaciones ilegales».
Esta postura busca sentar un precedente y promover un crecimiento ordenado y seguro de Esquel. La municipalidad busca equilibrar la firmeza en la aplicación de la ley con la generación de oportunidades de acceso a la vivienda por medios legales, entendiendo que la falta de opciones es, en muchos casos, el caldo de cultivo para este tipo de situaciones.
El desbaratamiento del intento de usurpación en Valle Chico demuestra la capacidad de respuesta coordinada del municipio de Esquel frente a hechos que atentan contra el ordenamiento territorial y la seguridad pública. Más allá del acto puntual de demolición, el mensaje subyacente es doble: por un lado, se reafirma la intención de aplicar la ley con firmeza para cuidar el espacio público; por el otro, se pone el foco en la necesidad de seguir trabajando para ofrecer soluciones habitacionales regulares que desincentiven este tipo de prácticas riesgosas e ilegales. La gestión del suelo urbano seguirá siendo un desafío clave para el desarrollo futuro de la ciudad.




