Chubut llega al cierre de 2025 con un dato que reordena el mapa exportador provincial. En los primeros once meses del año, la provincia registró ventas al exterior por u$s 3.590 millones, una cifra que el texto de referencia presenta como la más alta de su historia aun antes de incorporar diciembre. En esa proyección, el total anual ronda los u$s 4.000 millones.
El número también se lee en comparación con el año inmediato anterior. En 2024, primer año de gestión de Ignacio Torres, las exportaciones sumaron u$s 3.514 millones, también con marca récord según la fuente. El salto de 2025, medido contra ese piso, consolida una secuencia de dos años consecutivos con máximos en la serie.
La particularidad del cierre anual aparece en el calendario productivo. El texto señala que diciembre todavía no cuenta con datos oficiales, pero describe al mes como “fuerte” por la temporada de captura de langostino. Esa referencia funciona como explicación de por qué la estimación anual se acerca a los u$s 4.000 millones, más allá del acumulado ya conocido. De acuerdo con LA17.
En el plano nacional, Chubut queda quinta en el ranking de provincias exportadoras y se ubica “muy cerca” de Neuquén, que según el mismo material exporta exclusivamente petróleo. Esa cercanía pone en contexto el tamaño del flujo chubutense y abre una comparación por perfil productivo: el caso de Chubut no se apoya en un solo rubro, al menos en la descripción del texto fuente.
La fuente insiste en esa diversidad y la enumera como rasgo distintivo. Menciona exportaciones de hidrocarburos, aluminio, langostinos, cerezas, lanas y carne, entre otros productos. Más allá de que cada rubro cambie su peso relativo, el dato central es la heterogeneidad, que aparece como argumento para explicar la robustez del total.
Esa composición convive con tensiones internas que el mismo texto remarca. Para el petróleo, describe una cuenca “en declive” y, ya en el tramo dedicado a 2024–2025, habla de una caída de producción y de la salida de YPF como un factor del escenario. También agrega que los precios se ubican lejos de valores históricamente altos.
En aluminio, el texto sitúa un período de incertidumbre asociado a un anuncio de aranceles en Estados Unidos que “finalmente no se concretó”. Ahí aparece una frase textual que el material utiliza para describir el clima en la provincia: “encendió las alarmas en Chubut”. A la vez, sostiene que el precio se mantiene estable pero por debajo de un pico de 2022.
El langostino aparece como otro componente de peso con dificultades propias. La fuente plantea una “controversia” entre aumento de capturas y caída del precio internacional, además de una baja del consumo en compradores relevantes. También menciona conflictos sindicales a comienzos de 2024, como parte del contexto que rodea a uno de los motores históricos de las exportaciones provinciales.
Con ese telón de fondo, el texto propone que 2024 dejó una fotografía clara del reparto por rubros: casi el 50% del total exportado lo aportó el petróleo de la Cuenca del Golfo San Jorge con u$s 1.737 millones, mientras el aluminio sumó u$s 985 millones y el langostino u$s 659 millones. Esos tres números permiten entender por qué la provincia sostiene volúmenes altos aun con tensiones en precios y producción.
La comparación histórica, en esta nota, cumple un rol de escala y no de cronología exhaustiva. El material citado recuerda que en 2010 Chubut llegó a u$s 3.308 millones, una marca que “hasta 2024” no se superó, según la fuente. Con el acumulado 2025 de u$s 3.590 millones sin diciembre, el salto de la serie queda explícito y explica por qué el año se perfila como el mayor registro provincial.




