El combate contra el incendio forestal en el Parque Nacional Los Alerces continúa en una fase crítica. Este domingo, más de 250 brigadistas trabajan en seis sectores de difícil acceso para atacar los focos activos de gran volumen que persisten.
La batalla contra las llamas se libra con el apoyo clave de medios aéreos, incluyendo un importante refuerzo llegado desde Chile, en una demostración de cooperación regional ante la emergencia. Según Jornada.
Un operativo complejo con apoyo tecnológico y transfronterizo
El operativo enfrenta grandes desafíos logísticos debido a la geografía accidentada y a los focos remotos. Para optimizar la respuesta, se ha establecido un comando unificado entre la Administración de Parques Nacionales (APN), la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y el Gobierno de Chubut. La tecnología juega un rol esencial: este domingo se realizaron monitoreos con drones y un sobrevuelo con el avión observador Aerotec Argentina, equipado con una cámara 360° para analizar el avance del fuego desde el gabinete.
Un dato destacado es la solidaridad internacional. El sábado se sumaron al dispositivo recursos enviados por la Corporación Nacional Forestal (CONAF) de Chile: un avión hidrante Air Tractor AT-802 y un helicóptero ligero AS350 B3. Estos medios permanecerán en Argentina por 10 días, aportando 70 horas de operación cruciales. «El bosque andino de la Patagonia no tiene fronteras», afirmó el presidente de Parques, Sergio Álvarez, destacando la colaboración técnica constante entre ambos países.
Servicios turísticos operativos pese a la emergencia
A pesar de la emergencia en sectores específicos, gran parte del Parque Nacional mantiene su actividad normal. Los servicios turísticos de las zonas centro y sur están funcionando, con senderos habilitados y prestadores locales ofreciendo actividades. Este mismo domingo, por ejemplo, se desarrolla una competencia de nado en aguas abiertas en la Bahía de los Palos del lago Amutuy Quimey.
No obstante, persisten restricciones viales para garantizar la seguridad. La Ruta 71 está habilitada solo hasta el retén de Bahía Rosales, que marca el límite sur de las operaciones de combate. La portada norte del parque permanece cerrada al público. La prioridad absoluta sigue siendo contener el fuego, proteger el invaluable patrimonio natural de Los Alerces y garantizar la seguridad de brigadistas y visitantes.




