El presidente argentino, Javier Milei, anunció este sábado que el país fue invitado a participar como Miembro Fundador del «Board of Peace» (Junta de la Paz), un nuevo organismo global creado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La invitación, calificada por Milei como un «honor», confirma el estrecho alineamiento de su gobierno con la agenda internacional de Washington y marca un giro histórico en la tradicional política exterior argentina. Según Noticias Argentinas.
El principal objetivo inmediato de esta Junta, que buscará actuar como una plataforma de resolución de conflictos, es avanzar hacia una «paz duradera» en regiones devastadas por la guerra, comenzando por la Franja de Gaza. El anuncio se produjo a través de la red social X, donde Milei expresó: «Argentina siempre estará del lado de los países que luchan de frente contra el terrorismo, que defienden la vida y la propiedad, y que promueven la paz y la libertad».
Los objetivos y el alcance de la nueva Junta
La creación del «Board of Peace» responde a la segunda fase del plan respaldado por Estados Unidos para poner fin a la guerra en Gaza. Según la información oficial, este organismo buscará mediar y estabilizar la situación en Medio Oriente, funcionando como un foro de cooperación para naciones con una postura firme contra el terrorismo internacional.
Se espera que la Junta utilice «canales alternativos» a los organismos tradicionales, como las Naciones Unidas, para intentar acelerar acuerdos de paz. En su anuncio, Trump describió a este consejo como «el más grande y prestigioso jamás reunido». Argentina compartirá la membresía fundadora con figuras de alto perfil como el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio y el ex primer ministro británico Tony Blair.
Un quiebre con la tradición diplomática argentina
La decisión de Milei de sumarse a esta iniciativa representa un quiebre significativo con la histórica política exterior argentina, caracterizada durante décadas por la defensa del multilateralismo, la mediación y la solución pacífica de controversias.
Históricamente, Argentina fue un actor activo en la ONU —de la que fue miembro fundador— y contribuyó de manera destacada al derecho internacional y a las operaciones de mantenimiento de la paz. Sin embargo, la administración de Milei ha adoptado un claro distanciamiento de varios foros multilaterales, como lo demuestra su disociación del Pacto del Futuro de la ONU en 2024 y su oposición a resoluciones sobre Palestina, entre otras medidas. Esta invitación posiciona a Argentina como el principal aliado de la administración Trump en el hemisferio sur, asumiendo lo que se ha descrito como una «responsabilidad de escala global» que excede la agenda regional.
Al aceptar el llamado de Trump, Milei consolida una diplomacia basada en el «alineamiento activo»con las potencias occidentales, alejándose del rol de mediador neutral que el país solía desempeñar en los conflictos internacionales más sensibles.




