Donald Trump tras los ataques a Irán: «La mayoría de los sucesores que teníamos en mente han muerto»
En una jornada marcada por la vertiginosidad de los acontecimientos en Medio Oriente, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ofreció definiciones contundentes desde el Despacho Oval. Durante un encuentro con el canciller alemán, Friedrich Merz, el mandatario estadounidense aseguró que la capacidad defensiva de Irán ha sido prácticamente desarticulada tras las incursiones aéreas conjuntas con Israel. Sin embargo, la mayor revelación de la rueda de prensa giró en torno al vacío de poder en Teherán: Trump admitió que las oleadas de bombardeos eliminaron a casi todas las figuras que Washington consideraba potables para una transición.
La ofensiva, que ya se cobró la vida del líder supremo Ali Khamenei, parece haber descabezado no solo al régimen actual, sino también a la línea sucesoria inmediata. Según Infobae, el presidente republicano fue brutalmente honesto sobre la incertidumbre política en la región: “La mayoría de las personas que teníamos en mente han muerto. Y ahora tenemos otro grupo. Es posible que también estén muertos, según los informes. Así que supongo que habrá una tercera ola. Pronto no conoceremos a nadie», sentenció Trump ante la prensa internacional.
La destrucción de las defensas y el argumento del ataque preventivo
Trump justificó la magnitud de la intervención militar bajo la premisa de un ataque preventivo. Según su visión, el estancamiento de las negociaciones nucleares y el comportamiento de los diplomáticos iraníes indicaban una agresión inminente hacia intereses estadounidenses. “Basado en el rumbo de las negociaciones, pensé que ellos iban a atacar primero”, explicó, reafirmando que su administración decidió no esperar. El resultado, según el mandatario, es un escenario donde la marina, la fuerza aérea y los sistemas antiaéreos de Irán han sido “derribados”.
A pesar de que Irán conserva cierta capacidad para lanzar misiles, Trump pronosticó que esa amenaza se extinguirá pronto debido a la continuidad de las operaciones. En cuanto a la autoría de la decisión, el presidente descartó haber sido arrastrado por Israel; por el contrario, sugirió que su liderazgo fue el motor de la acción conjunta: “Si acaso, yo podría haber forzado la mano de Israel”, manifestó, contradiciendo versiones que indicaban una presión inicial por parte del primer ministro israelí o del secretario de Estado, Marco Rubio.
Incertidumbre política y el «peor escenario» para Teherán
Uno de los puntos más críticos de la exposición fue la falta de un plan de contingencia para la gobernanza de Irán tras el colapso de su cúpula. Trump reconoció que no existe claridad sobre quién asumirá las riendas del país, aunque expresó su deseo de que surja una figura moderada «desde dentro». No obstante, advirtió sobre el riesgo de un reemplazo que mantenga la línea dura del régimen anterior.
“Supongo que el peor escenario sería que alguien igual de malo que el anterior tome el poder”, admitió el presidente. Esta falta de interlocutores válidos se agrava con la desaparición física de los candidatos que el servicio de inteligencia estadounidense monitoreaba. Mientras tanto, la Casa Blanca ha instado a sus ciudadanos a abandonar Oriente Medio por medios comerciales, reconociendo que la velocidad con la que escaló el conflicto impidió organizar vuelos de evacuación gubernamentales en un espacio aéreo mayormente cerrado.
El respaldo de Alemania y la advertencia a los manifestantes
En el plano diplomático, Trump elogió la sintonía con el canciller Friedrich Merz, quien mostró una postura colaborativa frente a la crisis, en contraste con las críticas lanzadas hacia España y el Reino Unido por su reticencia. Merz, no obstante, mantuvo una cuota de prudencia alemana al señalar la necesidad urgente de definir los pasos políticos posteriores a la acción militar para evitar un caos prolongado en la región.
Finalmente, Trump envió un mensaje a la población iraní que ha ganado las calles en señal de protesta. El mandatario les pidió esperar a que la situación militar se estabilice antes de exponerse, utilizando la represión previa del régimen de los ayatolas como argumento para legitimar la intervención externa. Respecto al impacto económico, Trump minimizó la suba del precio del petróleo, considerándola un efecto temporal que se revertirá una vez que el control sobre la región sea total.




