La preocupación en el sector avícola crece tras la confirmación de un nuevo foco de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informó que el brote se localizó en un establecimiento de gallinas ponedoras en Alejo Ledesma, provincia de Córdoba. Se trata del tercer caso en granjas comerciales en lo que va del año, sumándose a los registrados anteriormente en las localidades bonaerenses de Ranchos y Lobos.
Medidas de emergencia y control epidemiológico
Ante la detección, el Senasa activó de forma inmediata su Plan de Contingencia. Las acciones incluyen la interdicción de la granja y el establecimiento de una zona de control sanitario de 10 kilómetros a la redonda. En esta área se han restringido los movimientos de aves y se intensificaron los rastrillajes para evitar que el virus se propague a otros establecimientos cercanos.
Según detalló el medio Clarín, agentes oficiales supervisarán el despoblamiento sanitario de la granja y la disposición final de las aves afectadas. Es importante destacar que, aunque el virus es letal para las aves, no se transmite a los seres humanos por el consumo de carne de pollo o huevos, por lo que el abastecimiento interno y la seguridad alimentaria no están en riesgo.
El impacto en las exportaciones y el estatus sanitario
Este nuevo brote representa un duro revés para las aspiraciones de Argentina de recuperar su estatus de «país libre de la enfermedad». Tras los casos en Buenos Aires, el país perdió esta condición ante la Organización Mundial de Salud Animal (OMSA), lo que derivó en la suspensión de envíos a mercados clave.
Actualmente, el principal destino del pollo argentino, China, permanece cerrado. No obstante, el 47% de los mercados internacionales continúan operativos gracias a acuerdos de zonificación. Para volver a declararse país libre, Argentina debe pasar al menos 28 días sin nuevos casos tras completar la desinfección del último foco, un plazo que ahora vuelve a ponerse en marcha desde cero tras el evento en Córdoba.
Recomendaciones para productores y vecinos
Para mitigar los riesgos, las autoridades instan a los productores a reforzar las medidas de bioseguridad. Es vital inspeccionar la integridad de las mallas antipájaros y extremar la higiene en vehículos e insumos. Aquellos que poseen aves de traspatio deben evitar que estas tomen contacto con ejemplares silvestres, que son los principales transmisores del virus.
Ante cualquier sospecha de mortandad o síntomas nerviosos en las aves, se debe notificar de inmediato al Senasa a través de sus canales oficiales o por WhatsApp al (11) 5700 5704. La detección temprana es la única herramienta eficaz para frenar el avance de la enfermedad y proteger la economía regional.




