El presidente Javier Milei presentó en el Foro Económico Mundial de Davos una versión moderada de su discurso habitual, buscando consolidar su imagen de estadista y reforzar un mensaje central: el firme alineamiento de Argentina con los intereses de Estados Unidos y la administración de Donald Trump.
Lejos de las polémicas del año pasado, su intervención de 30 minutos se centró en una defensa filosófica de Occidente, mientras que sus gestos concretos ratificaron la sintonía política con Washington, incluyendo el apoyo al Consejo de Paz impulsado por Trump.
El viaje sirvió para proyectar una nueva faceta del mandatario, quien evitó comparaciones incendiarias y se ciñó a un guion cuidadoso. Según Noticias Argentinas (NA), dentro de su entorno se elogió el discurso como «fuera de serie» y con el «más contenido teórico de un presidente argentino en 50 años». Sin embargo, otros reconocieron que esperaban un tono «más fuerte», similar a su explosiva presentación de 2025, donde polemizó abiertamente con la ideología woke.
Un nuevo tono diplomático y la consolidación de una alianza estratégica
El cambio de tono no fue lo único que llamó la atención. El contenido estratégico de la gira apuntó a profundizar la relación bilateral con Estados Unidos. Milei no solo elogió públicamente la «excelente» intervención estadounidense en Venezuela en una entrevista con Bloomberg, sino que también participó activamente en la firma del acta constitutiva del Consejo de Paz, una iniciativa personal del presidente Trump a la que adhirieron unos 20 países. Este gesto, más allá de su alcance práctico, simbolizó la voluntad de Argentina de posicionarse como un aliado confiable en la agenda internacional de Washington.
Este acercamiento tiene un objetivo concreto de política exterior. Desde el Gobierno se expresa la ambición de que Argentina actúe como un «buen interlocutor» en conflictos internacionales complejos, como el de Medio Oriente, capitalizando su postura de defensor de Israel pero mostrando apertura al diálogo. La gira también sirvió para destrabar negociaciones comerciales pendientes. El propio Milei anticipó: «Estamos prestos a firmarlos, estamos con los detalles. Muy pronto vamos a tener buenas noticias».
El viaje a Estados Unidos de marzo: la próxima cita en la agenda bilateral
Los resultados de Davos ya están delineando el próximo paso. El vínculo fortalecido con la administración Trump está impulsando los preparativos para una nueva visita de Milei a Estados Unidos, tentativamente programada para principios de marzo. El motivo oficial sería la «Argentina Week», un evento de promoción comercial que se celebrará entre el 9 y el 11 de ese mes. Sin embargo, en el entorno presidencial no descartan que el viaje también sea el escenario ideal para la firma formal de los acuerdos comerciales que se están ultimando, consolidando así en papeles la alianza estratégica que se viene gestando desde hace meses.
El viaje a Davos 2026 marcó un punto de inflexión en la proyección internacional de Javier Milei. Dejó atrás la figura del polemista global para ensayar el papel de un presidente que negocia y construye alianzas desde un discurso más templado. Si bien el tono fue distinto, el mensaje de fondo se mantuvo inquebrantable: Argentina apuesta todo a su relación con Estados Unidos. Los próximos meses, con el viaje a Washington y la posible firma de acuerdos clave, demostrarán si esta estrategia de alineamiento rinde los frutos económicos y políticos que el Gobierno espera.




