El presidente Javier Milei retornó a la capital para participar esta tarde de la conmemoración oficial en el Museo del Holocausto, acompañado por su hermana y miembros del gabinete.
Tras una intensa jornada en Mar del Plata que incluyó desde visitas a fábricas hasta un show de humor y un festival político, el presidente Javier Milei regresó a Buenos Aires para cumplir con un compromiso de alto significado simbólico.
Este miércoles a las 17 horas, el mandatario presidirá el acto oficial por el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto en el museo homónimo de la Ciudad de Buenos Aires, ubicado en Montevideo 919, en el barrio de Recoleta.
Según Noticias Argentinas, lo acompañarán su hermana, la secretaria general de la Presidencia Karina Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y otras autoridades.
Un encuentro con las máximas autoridades de la comunidad judía
El acto congregará a las principales figuras de las instituciones judías argentinas. Entre los asistentes confirmados se encuentran el presidente de la DAIA, Mauro Berenstein, y el secretario general de la AMIA, Mario Sobol. Esta conmemoración, establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el 27 de enero en recuerdo de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, adquiere un matiz especial en el contexto internacional actual.
El año pasado, durante su primera participación en este evento como presidente, Milei vinculó la fecha con el conflicto en Medio Oriente, asegurando que la liberación de rehenes en Gaza le daba una «carga emocional y simbólica particular». En esa oportunidad, el mandatario denunció: «La presente hora mundial nos demuestra, a diario, con cada ataque a Israel, que el antisemitismo y el odio hacia la civilización occidental están más vigentes que nunca«.
Un vínculo personal y una postura política definida
La participación del presidente no se limita al protocolo oficial. Milei ha cultivado públicamente un vínculo particular con el judaísmo, revelando en más de una oportunidad su intención de convertirse a esta religión —un objetivo que pospuso tras asumir la presidencia—, asistiendo a sinagogas y recibiendo a rabinos en la Casa Rosada.
Su presencia hoy en el Museo del Holocausto refuerza, una vez más, su posicionamiento político e ideológico de firme apoyo al Estado de Israel y su lucha contra el antisemitismo, un eje constante en su discurso desde la campaña electoral. El acto servirá también como cierre de una agenda de 48 horas que mostró distintas facetas del presidente: desde el gesto informal en Mar del Plata hasta el compromiso protocolar y de memoria histórica en la capital.




