Un dato alentador llega desde los mercados financieros internacionales en medio de un contexto económico complejo.
El Riesgo País, el principal indicador que mide la percepción de riesgo sobre la deuda argentina, mantiene su tendencia bajista y se ubica en 486 puntos básicos en la apertura de este miércoles 28 de enero, registrando una nueva caída de 8 puntos.
Según Noticias Argentinas (NA), refleja una mejora sostenida en la valoración de los bonos soberanos y consolida al indicador por debajo de la simbólica barrera de los 500 puntos, un nivel no visto en varios años.
Esta evolución positiva es el resultado directo del mejor desempeño de los títulos de deuda pública argentina en los mercados internacionales, que han venido ganando valor en las últimas semanas. Analistas destacan que la consolidación de este frente financiero es crucial, ya que reduce el costo futuro de financiamiento para el Estado y envía una señal de mayor estabilidad a los inversores.
El rol clave de la estabilidad política y la “credibilidad”
Más allá de los números, los especialistas vinculan esta mejora a dos factores concretos de la gestión oficial. En primer lugar, la instrumentación de la Ley de Inocencia Fiscal, que según las consultoras financieras contribuye a generar un clima de mayor predictibilidad para el sector privado. En segundo término, y de manera fundamental, se encuentra la necesidad de consolidar el frente político.
La firma Wise Capital, en un informe al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, fue contundente al respecto: «Esto es clave porque el problema de la Argentina no es de liquidez sino de credibilidad». La consultora argumentó que, si el Gobierno logra afianzar acuerdos políticos que le den sustentabilidad a su programa económico, podría esperarse una compresión adicional de hasta 100 puntos en el indicador. Un escenario de ese tipo dejaría al país en condiciones significativamente mejores para encarar las refinanciaciones de deuda que vencen en el corto y mediano plazo.
Un respiro financiero en un camino aún largo
La caída del Riesgo País por debajo de los 500 puntos es, sin duda, una buena noticia macroeconómica que celebran el Ministerio de Economía y la Casa Rosada, tal como lo han manifestado públicamente. Representa un voto de confianza, aún cauteloso, de los mercados hacia el rumbo fiscal y monetario.
Sin embargo, los analistas advierten que se trata de un respiro dentro de un camino de ajuste que sigue siendo arduo. El indicador, aunque en descenso, sigue siendo elevado en comparación con países vecinos y está muy lejos de los niveles de naciones consideradas estables. Su evolución futura dependerá de la capacidad del Gobierno para mantener el déficit cero, avanzar con las reformas estructurales pendientes en el Congreso y, sobre todo, generar los consensos políticos que den solidez y continuidad al plan económico más allá de las fluctuaciones diarias. Por ahora, el mercado premia el esfuerzo con una prima de riesgo que se achica lentamente.




