El oro vive un momento de esplendor sin precedentes. Esta semana, su precio superó la barrera de los USD 4.600 la onza troy, marcando un nuevo hito que capta la atención de todo el mercado.
Pero este no es un repunte técnico más: especialistas advierten que refleja una búsqueda estructural de seguridad en un mundo convulsionado por una inusual convergencia de riesgos monetarios, fiscales y geopolíticos.
Una tormenta perfecta: geopolítica, tribunales y bancos centrales impulsan el metal
¿Por qué brilla tanto el oro ahora? Según Noticias Argentinas (NA), se debe a una combinación extraordinaria de factores. «El oro se ha visto favorecido por una combinación extraordinaria de riesgos», explicó John Murillo, de B2BROKER. A la agenda geopolítica activa de la Casa Blanca —con frentes como el de Groenlandia— se suma un inesperado proceso judicial contra Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de EE.UU. Estos eventos, difíciles de medir, generan una «reacción psicológica» en los inversores que buscan un activo tangible.
Como respuesta, bancos centrales e inversores institucionales de todo el mundo continúan acumulando oro físico de forma disciplinada. Esta demanda sostenida y «no especulativa» es la que otorga una base sólida y resistente a la actual tendencia alcista, diferenciándola de ciclos pasados más volátiles.
Cómo invertir en el nuevo «rey»: ETFs físicos versus los riesgos del apalancamiento
Para los inversores que buscan exposición al metal, el mercado ofrece distintas vías. Los ETF de oro (fondos cotizados) son una opción popular, pero los expertos hacen una distinción crucial. Por un lado, están los instrumentos más líquidos, como el SPDR Gold Shares (GLD). Sin embargo, Murillo advierte sobre el riesgo de los ETF con apalancamiento incorporado (como UGL), ya que la naturaleza psicológica del repunte actual aumenta la probabilidad de una corrección brusca, aunque probablemente corta.
La recomendación para los inversores más cautelosos o «escépticos» apunta a la segunda categoría: los ETF de «oro físico». Productos como el iShares Physical Gold ETC (PPFB) o el WisdomTree Physical Gold (VZLD) tienen como colateral metal físico almacenado, lo que elimina la duda sobre el respaldo del activo —una preocupación en los llamados ETF de «oro en papel». En un contexto de tanta incertidumbre, la tangibilidad del metal y los vehículos que lo replican fielmente se convierten en el refugio por excelencia, reafirmando el rol histórico del oro como reserva de valor en tiempos convulsos.




