Una joven de 19 años fue detenida durante la madrugada de este jueves en Puerto Madryn luego de protagonizar una extensa huida en motocicleta, que concluyó con un accidente y el secuestro de un vehículo con pedido judicial vigente.
El operativo, enmarcado en el programa provincial «Verano Seguro», se inició cuando la joven ignoró las señales de los efectivos y desató una persecución de 14 cuadras por el oeste de la ciudad. Según La17.
El hecho ocurrió alrededor de las 02:10, cuando personal del Grupo de Reacción Inmediata y Montado (GRIM) de la Policía del Chubut realizaba patrullajes preventivos por el Boulevard Brown. Al intentar identificar a la conductora de una motocicleta con señales lumínicas y sonoras, la joven no solo se negó a detenerse, sino que aceleró y tomó por la calle Abraham Mathews, dando inicio a la persecución.
La huida y el accidente que puso fin a la carrera
Tras iniciar la huida, la joven recorrió diversas arterias del sector oeste de la ciudad, incluidas Aaron Jenkins y José Hernández, manteniendo una velocidad elevada que generó un riesgo potencial para su integridad y la de otras personas. El trayecto, que abarcó aproximadamente 14 cuadras, puso a prueba la coordinación de los móviles policiales.
La persecución culminó cuando la joven perdió el control de la motocicleta en una maniobra riesgosa. El vehículo derrapó y cayó sobre su costado izquierdo, forzando a la conductora a abandonarlo e intentar escapar a pie. Sin embargo, fue rápidamente interceptada y reducida por los efectivos que la seguían, evitando que pudiera continuar con su fuga.
La motocicleta tenía un pedido de secuestro vigente
Una vez bajo custodia, los agentes procedieron a identificar a la joven y a verificar la documentación del rodado. Inmediatamente se constató que la conductora no contaba con los papeles obligatorios para circular, lo que agravó su situación legal inicial. Pero la investigación en el lugar deparó un dato más grave.
Las verificaciones policiales confirmaron que la motocicleta utilizada en la huida tenía un pedido de secuestro vigente por orden judicial. Ante este hallazgo, el vehículo fue inmediatamente incautado y puesto a disposición de la autoridad competente, dando inicio a las actuaciones legales correspondientes por el delito de tenencia de objeto robado y resistencia a la autoridad, entre otros cargos que podrían sumarse.




