Un grave episodio de violencia sacudió al barrio San Miguel de Puerto Madryn el pasado viernes
Lo que comenzó como un enfrentamiento de larga data entre dos familias vecinas escaló hasta un intento de homicidio cuando un joven de 21 años recibió un disparo en el cráneo. La situación ha generado gran consternación en la zona de la calle Cecilio Di Clemente, donde ambos grupos conviven a apenas cien metros de distancia.
Detalles del ataque y estado de salud de la víctima
El incidente se desató alrededor de las 16:00 horas, momento en que el personal de la Comisaría Cuarta fue alertado por una serie de detonaciones de arma de fuego. Al llegar al lugar, los efectivos constataron que el conflicto se había tornado armado. Según información extraída del medio Radio3 , la víctima fue alcanzada por un proyectil mientras se encontraba en medio de la disputa.
A pesar de la espectacularidad y el peligro del impacto, los médicos del hospital local confirmaron una noticia alentadora dentro de la gravedad: la bala no llegó a perforar el hueso craneal, quedando alojada en el cuero cabelludo. Tras una intervención quirúrgica de urgencia, se determinó que las lesiones, aunque delicadas, no pusieron en riesgo inmediato la vida del joven, gracias en parte a que el arma utilizada sería de bajo calibre.
Detención tras una fuga por los techos
La investigación, liderada por el segundo jefe de la Unidad Regional, César Avendaño, junto a la Brigada de Investigaciones, permitió identificar rápidamente al presunto agresor. Al verse cercado por el operativo policial, el sospechoso intentó escapar corriendo por los techos y patios de las viviendas linderas, pero fue reducido y capturado por los uniformados.
Un dato que agrava la situación procesal del detenido es que ya contaba con antecedentes inmediatos. Apenas el jueves anterior había sido demorado por un conflicto con la misma familia y sobre él pesaba una prohibición de acercamiento y contacto que decidió ignorar.
Avances en la causa judicial
Actualmente, la causa ha sido caratulada como tentativa de homicidio y desobediencia a la autoridad. Aunque el arma de fuego no fue hallada durante los allanamientos posteriores, los testimonios recabados fueron suficientes para que la Justicia dictara la prisión preventiva del atacante por un plazo de seis meses. Mientras tanto, la víctima permanece bajo observación médica y la policía mantiene la vigilancia en el sector para evitar nuevas represalias entre los bandos involucrados.




