Crisis sanitaria en Chubut: suspenden cirugías programadas.
La salud pública en la provincia del Chubut atraviesa un momento de extrema fragilidad tras el reciente anuncio de la Asociación de Cirujanos, que decidió suspender todas las intervenciones quirúrgicas programadas, limitándose exclusivamente a la atención de urgencias y emergencias. Esta determinación, que impacta de lleno en el sistema hospitalario provincial, ha generado una profunda preocupación en las familias y pacientes que aguardaban su turno para ingresar al quirófano, dejando en suspenso tratamientos vitales y procesos de recuperación ya iniciados.
El reclamo de los adultos mayores ante una medida «inhumana»
La reacción de la sociedad civil no se hizo esperar, encabezada por el Consejo Provincial de Adultos Mayores, organismo que calificó la situación como inadmisible debido al daño emocional y físico que genera en los pacientes. Según La17, Oscar Furci, presidente del Consejo, advirtió que la medida es intempestiva y carece de sensibilidad humana. “Nos informan que se suspenden todo tipo de cirugías salvo emergencias y urgencias. Y toda cirugía programada queda suspendida”, relató Furci, subrayando que incluso casos críticos como los oncológicos se ven afectados por esta paralización administrativa.
Desde el organismo aclararon que, si bien comprenden que existe un trasfondo de reclamos legítimos, el método de presión es lo que resulta cuestionable. “No cuestionamos el reclamo. Nosotros no cuestionamos el reclamo porque no entendemos del tema salarial ni somos cirujanos”, sostuvo Furci. No obstante, hizo hincapié en que los pacientes no pueden ser rehenes de una pulseada salarial o de infraestructura, especialmente cuando hay derechos consagrados por la Constitución y la Convención Interamericana que protegen a las personas de la tercera edad.
El impacto psicológico y la urgencia de los pacientes oncológicos
Uno de los puntos más críticos señalados por el Consejo es que una cirugía «programada» no es sinónimo de «postergable» sin consecuencias. Para una persona que padece una enfermedad grave, la fecha de operación representa el fin de una larga angustia y el inicio de una posible cura. “Tenemos pacientes oncológicos que tenían cirugías programadas y no podés tomar una medida así en forma intempestiva”, remarcó el dirigente, enfatizando que postergar estos procedimientos juega peligrosamente con la salud psíquica de la gente.
Furci fue tajante al describir el proceso emocional: “Yo tengo una cirugía programada y de un día para otro vos me decís, no, no te voy a operar ahora… Y a mí, psíquicamente, me termina destrozando”. Para el presidente del Consejo, esta situación debe ser catalogada como inhumana. “Las cirugías no pueden demorarse”, insistió, haciendo un llamado a los profesionales para que busquen formas de protesta que no desamparen a quienes ya tienen el «plato de comida» —en este caso, la salud— en riesgo.
Mesas de diálogo y el conflicto con PAMI y PROSATE
A pesar de la dureza del conflicto, existe una pequeña luz de esperanza tras las notas enviadas por el Consejo. La Asociación de Cirujanos ha mostrado predisposición para sentarse a negociar, vinculando su medida a la falta de insumos, fallas de infraestructura en quirófanos y deudas salariales acumuladas. “Por la respuesta que nos da la Asociación de Cirujanos, tienen toda la buena voluntad de llegar a un acuerdo”, afirmó Furci, quien espera que la reunión con el Director Provincial de Hospitales rinda frutos inmediatos.
Asimismo, la crisis se suma a otros problemas crónicos que afectan a los jubilados de la provincia. La funcionaria Denisa Costa se encontraría en gestiones ante la delegación nacional de PAMI para intentar destrabar los conflictos con dicha obra social y con PROSATE. El objetivo final, según Furci, es que prime el criterio humano: “Es hora de también ponernos de acuerdo y poner por delante la salud, porque estamos hablando de salud”. La comunidad chubutense aguarda ahora que el acuerdo llegue antes de que el daño en los pacientes sea irreversible.




