El organismo recaudador ha intensificado el control sobre los contribuyentes a través del sistema MOREO, cruzando los movimientos en cuentas digitales con la facturación declarada
Esta situación ha generado una ola de notificaciones automáticas que, en muchos casos, derivan en cambios de categoría o exclusiones del régimen simplificado sin consulta previa.
El impacto del cruce de datos automático
El mecanismo de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) consolida todos los depósitos registrados en las billeteras virtuales asociadas a un mismo CUIT. Si la cifra resultante supera los límites de la categoría actual, el sistema asume que existen ingresos no declarados. Un punto crítico es que, según datos compartidos por el medio Ámbito, hasta mayo de 2025 los umbrales para reportar movimientos eran muy bajos (desde $400.000), lo que explica la masividad de los ajustes actuales.
Expertos tributaristas advierten que el algoritmo no distingue entre una venta comercial y movimientos personales, como transferencias entre cuentas propias, préstamos familiares o la venta de bienes usados. Esta falta de «sintonía fina» coloca al monotributista en una posición defensiva, obligándolo a justificar fondos que no necesariamente representan actividad económica gravada.
Pasos para presentar el descargo y plazos vigentes
Ante la recepción de una notificación en el domicilio fiscal electrónico, el contribuyente cuenta con 15 días hábiles para interponer un recurso. Es vital cumplir con este periodo, ya que, de lo contrario, la nueva categoría quedará firme. El trámite se realiza mediante el servicio de «Presentaciones Digitales» en la web oficial del organismo.
Para que el descargo sea efectivo, se recomienda adjuntar:
- Extractos bancarios y resúmenes de billeteras virtuales.
- Comprobantes de ventas de bienes (como vehículos) o contratos de mutuo.
- Documentación que acredite transferencias entre cuentas del mismo titular.
- Pruebas de aportes de socios o préstamos bancarios recibidos.
El malestar entre los profesionales contables es creciente, ya que consideran que ARCA aplica una presunción de ingresos antes de permitir cualquier aclaración, lo que recorta instancias fundamentales de defensa administrativa para el pequeño contribuyente.




