Agentes federales allanaron una vivienda y desarticularon un punto de venta que había rearmado la misma banda que ya había sido golpeada en 2025. Secuestraron cocaína, marihuana, una balanza de precisión y $150.000 en efectivo. El acusado, de 51 años, quedó a disposición de la Justicia Federal.
La misma película, pero con un final diferente. En una vivienda del barrio Don Bosco de Trelew, agentes del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina irrumpieron y desarticularon un punto de venta de drogas que funcionaba puertas adentro, con dosis listas para circular en el mercado barrial. La investigación permitió detectar que allí se concentraban los movimientos de una organización que ya había sido golpeada meses atrás.
Según Noticias Argentinas (NA) , el procedimiento terminó con la detención de un hombre argentino de 51 años, señalado como integrante de la estructura. En el lugar encontraron dosis de clorhidrato de cocaína y marihuana preparadas para la comercialización, además de elementos que confirmaron la operatoria.
La banda que resucitó en Don Bosco
El operativo no surgió de manera aislada. Se desprende de allanamientos realizados durante 2025 por la División Antidrogas Puerto Madryn. En esos procedimientos previos ya habían caído varios inmuebles utilizados para el comercio ilegal, con detenciones de miembros de la misma banda que se movía entre los barrios Constitución y Moreira IV.
Sin embargo, algunos integrantes lograron eludir los arrestos y cambiaron de zona para continuar con la actividad. Esa migración interna llevó la venta al barrio Don Bosco, donde intentaron reorganizarse. La historia parecía repetirse, pero esta vez la Justicia llegó antes de que el nuevo punto de venta se consolidara.
Menudeo puro: dosis fraccionadas y balanza de precisión
Los investigadores detectaron que la modalidad utilizada era el llamado «menudeo» , centrado en el fraccionamiento y venta en pequeñas cantidades. La finca funcionaba como punto de acopio y distribución minorista, lo que generaba un flujo constante de compradores en horarios variables. Esa dinámica fue clave para reunir pruebas y solicitar nuevas medidas judiciales.
Con el aval del Juzgado Federal de Rawson, a cargo del Dr. Guillermo Lleral, y la intervención de la Secretaría Criminal y Correccional del Dr. Gustavo Fabián La Torre, se ordenó el allanamiento que terminó con la irrupción en la vivienda. Los efectivos ingresaron con orden judicial y redujeron al sospechoso sin que se registraran incidentes.
El botín de la narcocriminalidad
Durante el procedimiento secuestraron:
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Dosis de clorhidrato de cocaína listas para la venta.
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Dosis de marihuana fraccionadas.
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Dos teléfonos celulares.
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Una balanza de precisión, elemento clave para el fraccionamiento de la droga.
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150.000 pesos en efectivo, producto de la comercialización.
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Documentación de interés para la causa.
Cada elemento quedó incorporado al expediente como parte de la evidencia que sostiene la imputación. La balanza y el dinero en efectivo refuerzan la hipótesis de comercialización sistemática.
Lo que viene: más allanamientos y análisis de información
El detenido permanece a disposición del magistrado interviniente mientras avanza la causa. En paralelo, los investigadores continúan analizando la información obtenida de los teléfonos y la documentación incautada. El objetivo es determinar si existen más involucrados y cómo se articulaba la red en la ciudad.
Desde la fuerza remarcaron que el búnker formaba parte de una organización narcocriminal que intentó rearmarse tras los primeros golpes. La pesquisa retomó hilos que habían quedado abiertos y permitió reconstruir la nueva base de operaciones. La intervención buscó cortar esa segunda etapa antes de que se consolidara.




