Puerto Madryn en alerta por medidas nacionales que afectan a la industria.
La ciudad de Puerto Madryn se ha convertido en el epicentro de un fuerte reclamo institucional contra el rumbo económico del Gobierno Nacional. En una acción coordinada, las principales cámaras empresarias de la región han manifestado su profunda preocupación por decisiones que consideran letales para el entramado productivo local. La Cámara de Industria, Comercio, Producción y Turismo (CAMAD) y la Cámara Industrial y de Comercio Exterior de Puerto Madryn y Región Patagonia (CIMA) advierten sobre un proceso de desindustrialización que pone en jaque miles de puestos de trabajo y la estabilidad de las pymes proveedoras.

El impacto de la quita de beneficios y la economía circular
La preocupación radica en la falta de previsibilidad y la rapidez con la que se aplican cambios regulatorios. Según Canal 12 Web, el presidente de la CAMAD, Santiago Arnoldi, subrayó que estas medidas no solo dañan a las grandes compañías estratégicas de la zona, sino que fracturan la economía circular de la ciudad. Arnoldi sostuvo textualmente que “no podemos estar de acuerdo con que se ataque a una empresa en particular que genera un movimiento económico enorme, no solo en la ciudad sino en toda la región, quitándole beneficios sin permitir una transición o un período de adaptación”.
El dirigente advirtió que Madryn ha crecido al amparo de sus grandes plantas productivas, las cuales traccionan a decenas de pymes locales. En este sentido, explicó que cualquier golpe a estas industrias «se multiplica por derrame», afectando directamente al comercio minorista, el cual ya enfrenta una retracción por la caída del consumo y el aumento de los costos operativos.
CIMA alerta sobre la destrucción de la industria nacional
Por su parte, el presidente de CIMA Patagonia, Oscar Dethier, fue categórico al evaluar el modelo económico vigente, afirmando que “está destruyendo claramente la industria nacional”. Para el dirigente, la apertura indiscriminada de importaciones y la ausencia de una estrategia de integración gradual —como la que se prevé en acuerdos internacionales como el Mercosur-Unión Europea con plazos de hasta 15 años— resulta devastadora para el empresariado local. Dethier advirtió que “se abre todo de manera abrupta y violenta, y eso genera un dolor enorme”.
Dethier detalló que los indicadores actuales son alarmantes: la destrucción de empleo supera la creación de nuevos puestos, el poder adquisitivo de los salarios formales corre por detrás de la inflación y el número de cierres de empresas supera al de aperturas. “El empresario argentino y el trabajador argentino no son menos capaces que los de otros países. Lo que falla es el sistema que articula esas capacidades”, señaló, reclamando políticas activas que no se limiten únicamente al equilibrio fiscal.
La unidad institucional como defensa del federalismo
La fuerza del reclamo en Puerto Madryn reside en la cohesión de sus actores sociales. Arnoldi destacó que la unidad entre cámaras, sindicatos, el Concejo Deliberante y el Ejecutivo municipal es la clave para que el mensaje escale a nivel nacional. La defensa del rol empresario y del federalismo productivo se vuelve una prioridad en una región donde la logística es costosa y la carga impositiva asfixiante, factores que dificultan la competencia en igualdad de condiciones con mercados más desarrollados.
Desde CIMA se concluyó con un llamado a reivindicar la inversión y el riesgo empresario como «la tierra fértil» de cualquier nación. El pronunciamiento institucional busca, en última instancia, evitar una mayor concentración económica que margine a las provincias periféricas, exigiendo una hoja de ruta que priorice la producción propia y el bienestar de los trabajadores por sobre las aperturas comerciales abruptas que ponen en riesgo la historia y el futuro de la industria patagónica.




