El secretario de Trabajo desmintió a la oposición y aseguró que el proyecto busca crear empleo genuino manteniendo los derechos esenciales de los trabajadores.
En medio del intenso debate parlamentario, el secretario de Trabajo de la Nación, Julio Cordero, salió a defender la reforma laboral impulsada por el Gobierno y desmintió categóricamente una de las críticas más fuertes de la oposición. Según Noticias Argentinas.
Aseguró que «no habrá quita de indemnizaciones» para los trabajadores y que el proyecto, por el contrario, busca «crear puestos de trabajo genuinos» en un marco de estabilidad económica. Sus declaraciones, realizadas en una entrevista radial, tuvieron como objetivo despejar dudas y destacar los puntos centrales de una iniciativa que divide aguas en el Congreso.
Los ejes de la reforma: Fondo de Asistencia Laboral y flexibilización acordada
Cordero detalló dos aspectos clave del proyecto. En primer lugar, habló sobre la creación del Fondo de Asistencia Laboral, una herramienta diseñada específicamente para las pequeñas y medianas empresas (pymes). Explicó que este fondo se financiará con una detracción del 3% de las contribuciones patronales y servirá para que las pymes puedan afrontar desvinculaciones sin descapitalizarse. «Esto no reduce las indemnizaciones por despido, sino que las ordena para quitar litigiosidad», afirmó, buscando despejar el temor a una reducción de los derechos adquiridos.
En segundo término, se refirió a la flexibilización de algunos aspectos, como el fraccionamiento de vacaciones. Cordero aclaró que las vacaciones «se mantienen exactamente iguales», pero la modificación permitirá que el trabajador y el empleador acuerden su fraccionamiento sin que el Estado intervenga con sanciones. Según su visión, esto le da potestad al empleado para decidir sobre su tiempo y gestionar sus necesidades, permitiendo incluso trabajar más horas para mejorar sus ingresos, siempre dentro de los límites de salud y seguridad.
El objetivo declarado: seguridad jurídica y reducción de costos indirectos
Más allá de los puntos específicos, Cordero insistió en el objetivo general de la reforma: generar seguridad jurídica y reducir los costos indirectos que, según su perspectiva, hoy actúan como un impedimento para que las empresas contraten personal. Remarcó que la instrucción de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, fue «fortalecer los derechos esenciales de los trabajadores sin generar detrimentos» en sus condiciones actuales.
El funcionario también mencionó que el proyecto regula el trabajo autónomo, una modalidad muy buscada por los jóvenes, para evitar que estos vínculos sean interpretados judicialmente como relación de dependencia y así fomentar la formalización. Finalmente, Cordero expresó que mantiene un diálogo fluido con los gremios y confió en el debate que se desarrolla en el Senado, señalando que el país necesita adaptarse a las nuevas realidades del mundo del trabajo para reactivar el empleo asalariado. Sus palabras buscan calmar los ánimos y reposicionar la reforma como una herramienta de creación de empleo, no de recorte de derechos.




