El mostrador de las carnicerías volvió a convertirse en un dolor de cabeza para los argentinos durante el mes de febrero
Según los últimos relevamientos del sector, los cortes vacunos registraron incrementos que se posicionaron muy por encima del índice general de precios, impulsados principalmente por piezas clave de la mesa familiar como la nalga y el cuadril. Esta tendencia no solo golpea el bolsillo, sino que consolida a la carne como el principal motor inflacionario dentro del rubro alimentos.
Los cortes que más castigaron el bolsillo en febrero
El impacto en las pizarras fue dispar, pero generalizado. Quienes buscaron cortes para milanesas sintieron el mayor rigor: el cuadril y la nalga encabezaron las subas con un salto cercano al 8%, perforando ya techos históricos de $19.000 y $20.000 por kilo, respectivamente.
Otros cortes populares no se quedaron atrás. La paleta registró un alza del 8,1%, mientras que la carne picada subió un 7,1%. Por su parte, el asado, emblema del consumo local, mostró un incremento del 5,7%, situando su valor promedio en torno a los $16.850. Como alternativa, el pollo tampoco dio respiro, con un aumento mensual del 10,2%, superando incluso la dinámica de la carne vacuna.
Por qué siguen subiendo los cortes vacunos
Detrás de estos números hay factores estructurales que los especialistas del sector no pasan por alto. La suba responde a una recomposición de precios necesaria tras la caída en la oferta ganadera. Las secuelas de condiciones climáticas adversas de ciclos previos mermaron la producción, lo que hoy deriva en valores más altos para el ganado en pie que se trasladan de forma directa al consumidor final en las góndolas.
Una brecha alarmante frente a la inflación general
Al levantar la mirada y observar el comportamiento interanual, las cifras son preocupantes. El rubro de carnes y derivados lidera los aumentos en alimentos con un acumulado del 54,1% en los últimos doce meses.
La comparación con la inflación general deja en evidencia el desfasaje: mientras el índice general se ubicó en un 33,2%, el promedio de los cortes vacunos escaló un 63,6%. Casos como el del asado son aún más críticos, con una suba interanual del 67,6%. A diferencia de las frutas y verduras, que mostraron cierta desaceleración, la carne sigue siendo el factor que más presión ejerce sobre el presupuesto de las familias argentinas.




