El tribunal de mayoría conservadora invalidó los gravámenes impuestos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional. Dos de los tres jueces designados por el presidente votaron en contra de su posición arancelaria.
La Corte Suprema de Estados Unidos asestó este viernes un duro revés a la administración de Donald Trump al anular los amplios aranceles globales impuestos por el presidente, una medida que constituía el eje central de su agenda económica. El fallo, que contó con una votación de seis a tres, marca la primera gran derrota judicial directa que enfrenta el mandatario en el máximo tribunal.
Según Clarín , la decisión invalida los gravámenes que Trump estableció bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977, incluidos los llamados aranceles «recíprocos» que afectaron a casi todas las naciones del mundo.
La votación: dos jueces designados por Trump se sumaron a la mayoría
El fallo se aprobó con una mayoría integrada por el presidente del tribunal, John Roberts (quien redactó la opinión), junto a las magistradas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson, y los magistrados Neil Gorsuch y Amy Coney Barrett.
En la disidencia quedaron los jueces Clarence Thomas, Samuel Alito y Brett Kavanaugh. El resultado resultó políticamente significativo: dos de los tres magistrados designados por Trump —Gorsuch y Barrett— votaron en contra de su posición arancelaria, mientras que Kavanaugh, también nominado por el mandatario, respaldó al Ejecutivo desde la minoría.
El origen de los aranceles y la defensa de la administración
Los aranceles cuestionados surgieron en abril de 2025, cuando Trump declaró una emergencia nacional por los déficits comerciales del país e impuso gravámenes recíprocos a la mayoría de sus socios comerciales. Previamente, el mandatario ya había aplicado aranceles a Canadá, China y México bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
La administración Trump defendió su postura argumentando que la ley de 1977, diseñada para regular importaciones en situaciones de emergencia, otorgaba al presidente autoridad suficiente para fijar aranceles. Ningún mandatario anterior había utilizado esa norma con ese propósito, aunque sí la invocaron en decenas de ocasiones para imponer sanciones internacionales.
Los argumentos de los demandantes
Los demandantes, entre ellos una docena de estados con mayoría demócrata y diversas pequeñas empresas, sostuvieron que la ley de poderes de emergencia no menciona explícitamente los aranceles. Además, argumentaron que el uso que Trump hizo de ella no supera las mismas pruebas legales que frenaron el programa de condonación de préstamos estudiantiles de 500.000 millones de dólares del entonces presidente Joe Biden.
La oposición al esquema arancelario abarcó todo el espectro ideológico. Grupos libertarios y organizaciones pro empresariales, generalmente alineados con el Partido Republicano, también presentaron impugnaciones legales. Las encuestas mostraron que los aranceles generaron rechazo entre el público, en medio de una preocupación creciente por el costo de vida.
Impacto económico y posibles devoluciones
El impacto económico proyectado de estos aranceles alcanza los 3 billones de dólares durante la próxima década, según estimaciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso. Hasta diciembre pasado, el Tesoro ya había recaudado más de 133.000 millones de dólares bajo las autoridades de emergencia que el fallo ahora invalida. Empresas como la cadena de supermercados Costcopresentaron demandas para exigir la devolución de los montos pagados.
¿Trump pierde su poder arancelario?
El fallo no elimina por completo la capacidad arancelaria del presidente. La decisión no impide que Trump imponga gravámenes bajo otras leyes comerciales, aunque estas restringen la velocidad y la magnitud de las acciones. Funcionarios de la administración señalaron que esperan mantener buena parte del marco arancelario vigente con base en esas otras autoridades.
La Constitución estadounidense otorga al Congreso la facultad de establecer aranceles, no al Ejecutivo. Trump había calificado el caso como uno de los más importantes en la historia del país y advirtió que un fallo adverso representaría un golpe económico severo para la nación.
La Corte Suprema cuenta con tres magistrados de perfil conservador designados por el propio Trump durante su primer mandato, lo que convirtió este fallo en un resultado políticamente inesperado para su administración.




