El gobierno cubano oficializó un paquete de medidas drásticas para intentar sostener los servicios básicos frente al severo desabastecimiento de combustible
La decisión responde al endurecimiento de las sanciones impuestas por la administración de Donald Trump, que ha intensificado la presión sobre los suministros que llegan a la isla tras la intervención en Venezuela.
Prioridades en el suministro y cortes al público
El viceprimer ministro, Oscar Pérez-Oliva Fraga, explicó que el combustible remanente se destinará exclusivamente a sectores críticos: hospitales, generación eléctrica, suministro de agua y defensa nacional. Según informó el medio Ámbito, esta situación obligó a aplicar restricciones inmediatas en la venta de nafta y gasoil al público general para evitar el colapso de la infraestructura estatal.
El plan no solo busca administrar la escasez, sino también acelerar una transición forzada hacia fuentes renovables para reducir la dependencia externa, en un contexto donde el acceso a divisas es cada vez más limitado.
Ajustes en transporte, educación y el regreso a la tracción animal
El impacto en la vida cotidiana de los cubanos será profundo. En el área de transporte, se anunció la reducción en la frecuencia de trenes y ómnibus de larga distancia, priorizando únicamente el traslado de cargas estratégicas y personal esencial. Por su parte, el sistema educativo adoptará un formato flexible, manteniendo la presencialidad en niveles iniciales pero derivando el resto de las clases a un esquema semipresencial para ahorrar energía en los edificios públicos.
En el sector agrícola, ante la imposibilidad de poner en marcha maquinaria pesada, el gobierno fomentará el uso de la tracción animal para tareas de riego y siembra, buscando resguardar la producción de alimentos básicos y la agricultura urbana.
Blindaje al turismo y las exportaciones
Para sostener el flujo de moneda extranjera, la administración de Miguel Díaz-Canel intentará proteger al sector turístico y a la industria tabacalera. Se implementarán programas de eficiencia energética en hoteles y una «compactación» de servicios para minimizar el consumo sin detener la actividad.
Díaz-Canel defendió el derecho de su país a comerciar petróleo y denunció que la crisis se agravó por las recientes amenazas de aranceles de Estados Unidos a terceras naciones que asistan a la isla.




