El presidente presidirá este sábado en San Lorenzo, Santa Fe, el acto de entrega de la histórica reliquia al Regimiento de Granaderos a Caballo, culminando un conflicto judicial e institucional por su mudanza del Museo Histórico Nacional.
Este sábado 7 de febrero, en el Campo de la Gloria de San Lorenzo, Santa Fe, el presidente Javier Milei encabezará un acto cargado de simbolismo histórico y controversia política. El mandatario formalizará la entrega del sable corvo del General José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo, la unidad militar que el prócer fundó en 1812 y que triunfó precisamente en esa localidad en la primera batalla por la independencia argentina.
La ceremonia, que contará con la presencia del gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Leonardo Raimundo, marca el desenlace de una fuerte disputa. La decisión del gobierno de retirar la pieza del Museo Histórico Nacional, donde se exhibía desde 2015, generó un rechazo inmediato de historiadores, opositores e incluso llevó a la renuncia de la directora de la institución, María Inés Rodríguez Aguilar. Según Noticias Argentinas, el traslado se produjo luego de que la justicia federal rechazara una medida cautelar presentada por descendientes de Manuela Rosas y Máximo Terrero para impedirlo.
El fallo judicial que allanó el camino para el traslado
El jueves 5 de febrero, la jueza federal Macarena Marra Giménez, del Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 12, dictó una resolución clave. La magistrada rechazó la medida cautelar al considerar que los demandantes no lograron probar que la donación del sable por parte de San Martín a Juan Manuel de Rosas en 1844 se hubiera realizado «con cargo», es decir, con una obligación específica e intransferible sobre su lugar de custodia.
En su fundamento, la jueza también recordó que el sable ya había permanecido «por décadas» en el cuartel de los Granaderos en Buenos Aires, luego de los robos sufridos en la década de 1960. Fue recién en 2015 cuando la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, mediante un decreto, ordenó su traslado al Museo Histórico Nacional, una decisión que ahora el gobierno de Milei revierte.
Críticas, renuncias y la disputa por el patrimonio histórico
La decisión del Ejecutivo generó una ola de críticas y un profundo malestar en el ámbito cultural. La directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó su «renuncia indeclinable» en señal de protesta. Al hacerlo, Rodríguez Aguilar calificó la situación como parte de los «sectarismos extremos de la sociedad», recordando que el sable ya había sido objeto de disputas políticas en el siglo XIX, durante los gobiernos de Rosas y Domingo Faustino Sarmiento.
Desde la oposición política, el traslado fue interpretado como un gesto de apropiación simbólica de la figura de San Martín y una politización de un patrimonio que consideran debe ser de acceso público en un museo. El gobierno, por su parte, argumenta que devolver el sable a los Granaderos es un acto de reparación histórica y un reconocimiento a la custodia que la fuerza realizó durante gran parte del siglo XX.
Con el acto de este sábado, Milei no solo conmemora los 213 años de la Batalla de San Lorenzo, sino que también sella una victoria política y judicial en su interpretación del legado sanmartiniano. El sable corvo, más que un arma, se confirma una vez más como un potente símbolo sobre el cual se proyectan las visiones en pugna acerca de la historia y la identidad nacional.




