La Municipalidad de Puerto Madryn ha decidido endurecer su postura frente a la falta de compromiso con la higiene urbana.
En un movimiento destinado a erradicar los minibasurales y proteger el entorno natural de la ciudad, el Ejecutivo local anunció que duplicará los montos de las sanciones económicas para quienes realicen una disposición indebida de desechos. Esta medida busca no solo castigar la infracción, sino generar una conciencia colectiva sobre el alto costo, tanto ambiental como monetario, que implica abandonar residuos en espacios comunes.
Sanciones millonarias para infractores ambientales
El nuevo esquema de multas posiciona a Puerto Madryn como una de las ciudades más rigurosas en materia de ordenamiento urbano. Según La17, la normativa vigente ya establecía sanciones de 3.500 módulos por arrojar basura y 3.900 por abandonarla, lo que equivalía a montos superiores a los 5 y 6 millones de pesos respectivamente. Sin embargo, con el incremento del 100% anunciado, las cifras alcanzan niveles históricos: arrojar residuos costará ahora $11.515.000, mientras que el abandono sistemático de basura se elevará a $12.831.000.
Ecopuntos y Centros de Recuperación: la alternativa gratuita
Desde el Municipio recalcaron que estas multas millonarias son evitables, ya que la ciudad cuenta con infraestructura suficiente para la gestión de desechos. Actualmente funcionan dos Ecopuntos estratégicos: uno en el Playón Recreativo del Muelle “Luis Piedra Buena” y otro en el Área Natural Protegida Urbana “La Laguna”. En estos sitios, los vecinos pueden depositar plástico, papel, cartón, vidrio y metales. Para elementos de mayor envergadura, el esquema municipal ofrece soluciones concretas que evitan el impacto negativo en el paisaje urbano.
Gestión de residuos voluminosos e industriales
Para aquellos materiales que no pueden ser dispuestos en la recolección domiciliaria, como escombros, chatarra, restos de poda o aparatos electrónicos, existe el Centro de Recuperación de Residuos Voluminosos. Este espacio es de uso totalmente gratuito, lo que elimina cualquier justificación para el descarte ilegal en la vía pública. Por su parte, las empresas privadas deben canalizar sus residuos industriales a través del Predio de Residuos Voluminosos mediante el sistema de vales. Con esta política de «tolerancia cero», Puerto Madryn busca consolidar su perfil de ciudad sustentable y proteger su atractivo turístico frente a conductas individuales irresponsables.




