En una decisión que marca un nuevo rumbo en la política de comercio exterior, el Ejecutivo Nacional oficializó este lunes el fin de los derechos antidumping sobre el foil de aluminio proveniente de China
La medida, que impacta directamente en el holding de Javier Madanes Quintanilla —propietario de Aluar y la fabricante de neumáticos FATE—, busca fomentar la competencia y reducir costos en sectores clave de la economía interna.
Sin pruebas de competencia desleal según el Ministerio de Economía
La determinación quedó plasmada en la Resolución 172/2026 publicada en el Boletín Oficial. Tras una exhaustiva revisión técnica, las autoridades consideraron que no existen evidencias sólidas que justifiquen mantener la sobretasa del 28% que regía desde 2020. Según se desprende de la información analizada por el medio Canal26, los informes oficiales concluyeron que el ingreso de hojas de aluminio del gigante asiático no representa una práctica de dumping ni un perjuicio comprobable para la industria nacional.
Esta decisión llega en un momento delicado para el grupo empresario de Madanes Quintanilla, cuya firma FATE atraviesa un complejo escenario de conflicto laboral y parálisis operativa. El Gobierno fundamentó el cese de la protección arancelaria señalando que Aluar alcanzó una posición dominante, pasando de una participación del 64% en 2019 a ostentar el 91% del mercado local de foil en 2024, lo que sugiere una robustez comercial suficiente para competir en igualdad de condiciones.
Impacto en precios y cadenas productivas
La liberación del mercado de aluminio no solo afecta a los productores primarios, sino que se espera que tenga un efecto cascada en diversas industrias. El foil de aluminio es un insumo crítico para la fabricación de envases de consumo masivo, productos farmacéuticos y membranas aislantes para la construcción. Al abaratar el acceso a este material, el Ejecutivo apuesta a una baja en los costos de producción de bienes básicos.
La resolución técnica subrayó que mantener aranceles elevados en un contexto de precios internacionales a la baja terminaba encareciendo injustificadamente productos esenciales para los argentinos. De esta manera, el mecanismo antidumping, diseñado originalmente para frenar la competencia desleal, fue descartado al cumplirse su ciclo de cinco años, priorizando ahora la apertura comercial y la eficiencia en la cadena de suministros.




