La Causa Cuadernos sumó un nuevo capítulo judicial de alto impacto tras la declaración de Hilda Horowitz, ex esposa del chofer Oscar Centeno, quien compareció este martes ante los tribunales de Comodoro Py y brindó un testimonio que reaviva la investigación sobre presuntas maniobras de corrupción.
Según su relato, no solo confirmó la existencia de los cuadernos con anotaciones, sino que además aseguró haber sido utilizada como “testaferro” en operaciones vinculadas a bienes y vehículos durante la convivencia con el ex chofer.
Los cuadernos y las anotaciones ocultas
Horowitz declaró ante el Tribunal Oral Federal 7 (TOF) que los cuadernos estaban guardados en el ropero de su dormitorio y que contenían registros de autos, propiedades y movimientos de dinero.
“Los cuadernos sí los vi. Estaban en el armario del dormitorio”, afirmó, agregando que Centeno registraba todo “por si lo dejaban sin trabajo”.
También sostuvo que su ex marido realizaba anotaciones vinculadas al manejo de dinero: “Yo lo llevé a afanar y me tiró migajas”, habría dicho el ex chofer según su testimonio.
Testaferro, bienes y operaciones cuestionadas
Uno de los puntos más sensibles de la declaración fue su confesión de haber actuado como testaferro.
“Usó mi nombre para muchas cosas”, expresó Horowitz, quien aseguró haber figurado como titular de un Peugeot 408 que en realidad pertenecía a Centeno.
Además, detalló operaciones de compra de vehículos y propiedades, incluyendo un departamento adquirido en efectivo y en dólares, así como autos Toyota que luego habrían sido utilizados dentro del Ministerio de Planificación.
Destrucción de pruebas y maniobras internas
En su testimonio, también apuntó contra el ex subsecretario Roberto Baratta y la ex secretaria Miriam Quiroga.
Según relató, algunas de las anotaciones habrían sido eliminadas durante un viaje de Centeno, cuando documentos fueron fotocopiados y posteriormente “rompidos, quemados y desaparecidos”.
Denuncia, violencia y trasfondo del caso
Horowitz aclaró que su denuncia inicial en 2017 no fue por venganza, sino para buscar protección judicial tras episodios de violencia.
“Lo hice para que quede claro que me cagó a trompadas”, declaró ante el tribunal.
También señaló que, tras la separación, Centeno le realizaba pagos mensuales que, según su versión, habrían sido financiados por Baratta para asegurar su silencio.
