El diputado del peronismo apuntó contra el oficialismo por omitir la Ley de Salud Mental de las sesiones extraordinarias y los acusó de «mentirosos» y de usar el dolor de las víctimas «para hacer politiquería barata».
El diputado nacional Juan Grabois salió al cruce del debate por la baja de la edad de imputabilidad y aseguró que el verdadero problema que elude el Congreso es la falta de abordaje sobre la salud mental y el consumo problemático en niñas, niños y adolescentes.
Según Noticias Argentinas (NA) , el referente de Patria Grande afirmó que si sus pares quieren llevar la imputabilidad «a cero años, que lo hagan», porque a su juicio se trata de «una falsa dicotomía» que desvía la atención de lo urgente: la ausencia de centros de internación para jóvenes con adicciones.
«El Estado no tiene herramientas y ellos no las ponen»
Grabois fue contundente al describir la situación que atraviesan los chicos en los barrios populares. «Cuando vos tenés un pibe perdido por el paco, el Estado tiene que poder tener las herramientas para que vaya a un centro de internación y eso no existe», disparó.
El diputado señaló que el oficialismo y los bloques aliados son conscientes de esta falencia, pero aún así excluyeron la Ley de Salud Mental del temario de sesiones extraordinarias. «No les interesa, son unos mentirosos y engañan a la gente», lanzó.
La postura de la Iglesia y la hipocresía de los «diputados católicos»
El líder del Frente Patria Grande aseguró que su espacio sostiene la posición de la Conferencia Episcopal Argentina, que viene reclamando una discusión profunda sobre la situación de los chicos en contexto de consumo. En ese marco, apuntó contra legisladores que «se rasgan las vestiduras por otros temas» pero ignoran el llamado de la Iglesia.
«Es lamentable que diputados católicos no escuchen a los obispos», subrayó.
Internación, recuperación y la demanda de las madres
Grabois insistió en que el foco del Estado debería estar puesto en la creación de «lugares confinados» donde los jóvenes con adicciones puedan internarse y encauzar un proceso de recuperación. «Es lo que me piden las madres en los barrios», afirmó.
El diputado aclaró que su espacio no elude la discusión sobre la seguridad. «También tenemos la posición de que cuando hay un hecho de sangre, un hecho grave, haya un juicio y una sanción», dijo. Pero diferenció esa postura de lo que considera «politiquería barata»: la utilización del dolor de las víctimas por parte de sectores que —según Grabois— «no son paladines de la justicia ni defensores de las víctimas».




