La embarcación «Heleno A» zozobró minutos después de zarpar rumbo a Quequén. Cuatro marineros fueron rescatados con vida, mientras Prefectura y otras naves rastrillan la zona en busca del maquinista, cuyo paradero es una incógnita.
Un barco pesquero se hundió en las costas de Río Negro en una noche de terror para la comunidad marítima. La embarcación Heleno A, que había zarpado del puerto de San Antonio Oeste con destino a Quequén para ser desguazada, comenzó a presentar problemas en pleno mar y terminó hundiéndose durante la noche del miércoles 25 de febrero.
Según pudo saber Noticias Argentinas , de los cinco tripulantes que iban a bordo, cuatro lograron ser rescatados con vida por otro buque que navegaba en la zona, el Marina Z, y fueron trasladados nuevamente al puerto de San Antonio Oeste para recibir asistencia médica.
Búsqueda contrarreloj: el maquinista sigue desaparecido
Mientras los cuatro sobrevivientes están fuera de peligro, la angustia se concentra en el paradero del maquinista, que sigue desaparecido y es intensamente buscado por la Prefectura Naval Argentina y otras embarcaciones de la zona.
Las tareas de rastrillaje se extienden a lo largo de la costa patagónica, en un operativo que no da tregua. «No podemos esperar, lo queremos ir a buscar donde esté», es el sentimiento que une a familiares y rescatistas en estas horas críticas.
Hipótesis: fallas mecánicas o problemas estructurales
Las causas del hundimiento aún se investigan, aunque se barajan hipótesis como fallas mecánicaso problemas estructurales del buque. El Helen A se dirigía a Quequén para ser desguazado, lo que podría indicar que la embarcación ya presentaba condiciones deficientes antes de zarpar.
El episodio reaviva la preocupación por la seguridad de las embarcaciones que navegan en la región y mantiene en vilo a familiares y trabajadores del sector marítimo.
Recomendaciones clave en caso de hundimiento
Ante tragedias como esta, especialistas recuerdan las medidas fundamentales para aumentar las probabilidades de supervivencia:
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Mantener la calma: evitar el pánico. La claridad mental es clave para tomar decisiones rápidas y seguras.
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Activar señales de emergencia: usar radio VHF para llamar al canal 16 o al canal de rescate designado. Encender balizas de emergencia (EPIRB) y bengalas si están disponibles.
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Poner chalecos salvavidas: antes de moverse por el barco, asegurarse de que todos los tripulantes tengan chalecos correctamente abrochados.
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Evaluar la situación: identificar la zona más segura para esperar rescate. Evitar lugares inestables o que puedan inundarse rápidamente.
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Preparar botes salvavidas o balsas: si el hundimiento es inminente, organizar la evacuación hacia balsas o botes salvavidas. Llevar consigo solo lo esencial: chaleco, radio, bengalas, agua, luz.
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Mantener la comunicación: si se dispone de teléfono satelital o radio, mantener contacto con la guardia costera u otras embarcaciones cercanas.
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Agruparse en el agua o en la balsa: si hay que abandonar el barco en el agua, mantenerse en grupo para facilitar el rescate y conservar calor corporal.
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Señalizar la ubicación: usar bengalas, silbatos, linternas o cualquier objeto visible para que los rescatistas puedan localizarte.
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Conservar energía y temperatura: evitar movimientos bruscos y mantener el cuerpo fuera del agua el mayor tiempo posible.
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Seguir las instrucciones de los rescatistas: cuando lleguen equipos de rescate, mantener la calma, escuchar atentamente y seguir todas las indicaciones.




