En 25 de Mayo, San Juan, una joven tuvo un parto domiciliario y su bebé cayó al inodoro sin respirar; policías realizaron RCP, lo estabilizaron y lo trasladaron a dos hospitales.
En una casa del departamento sanjuanino de 25 de Mayo, un parto domiciliario se transformó en una escena límite en cuestión de segundos. Un recién nacido cayó al inodoro y, cuando llegó la Policía, no respiraba. La reacción inmediata de una agente con maniobras de RCP cambió el rumbo de una madrugada marcada por la tensión.
El episodio ocurrió el sábado y comenzó de forma íntima, en el baño de la vivienda. La madre, una joven de 26 años, atravesó el trabajo de parto acompañada por una vecina. En ese contexto, el nacimiento derivó en un accidente tan inesperado como dramático.
El momento crítico llegó cuando el bebé terminó dentro del sanitario, lo que activó un pedido de auxilio urgente. La desesperación se trasladó rápido a las fuerzas de seguridad, que recibieron la alerta y se dirigieron al domicilio. La escena, ya de por sí delicada, sumó el riesgo inmediato de un recién nacido sin respuesta. De acuerdo con LA17.
Al arribar, personal de la Comisaría 10ª constató que el pequeño no presentaba signos vitales. En medio de la urgencia, una de las agentes inició de inmediato maniobras de reanimación cardiopulmonar. Ese gesto, en un espacio doméstico y sin margen de demora, se volvió decisivo para el desenlace.
La reanimación surtió efecto y el bebé comenzó a mostrar signos vitales positivos. Con esa primera recuperación, el objetivo pasó a sostener la estabilidad en el lugar mientras se organizaba la asistencia médica. Cada minuto tuvo peso propio, con la prioridad puesta en sostener la vida del recién nacido.
En paralelo, los uniformados reacomodaron a la madre para favorecer el contacto con su hijo en un ambiente menos reducido. La llevaron hacia la cocina de la propiedad para que pudiera mantenerlo sobre su pecho, en un intento de acompañar el proceso de estabilización. Ese traslado dentro de la casa respondió a una condición particular: el bebé seguía unido al cordón umbilical.
Con el cuadro aún delicado, madre e hijo fueron derivados de urgencia al Hospital de 25 de Mayo. La complejidad del caso llevó luego a una derivación a un centro de mayor capacidad. El destino fue el Hospital Dr. Guillermo Rawson, donde quedaron bajo atención especializada.
Desde el ámbito sanitario informaron que ambos permanecen internados bajo observación para los controles pertinentes. En ese reporte, el hospital indicó que los dos «se encuentran en buen estado de salud». La confirmación aportó alivio después de horas en las que la situación se sostuvo al límite.




