Solidaridad en Esquel: mensajes de aliento sostienen a los bomberos.
La lucha contra los incendios en el Parque Nacional Los Alerces no solo se libra con agua y herramientas, sino también con el apoyo emocional de una comunidad que se niega a bajar los brazos. Mientras los brigadistas enfrentan jornadas extenuantes frente al avance de las llamas, un nuevo componente se ha vuelto vital para mantener la moral en alto: la solidaridad vecinal.
Entre el humo y la fatiga, los gestos de afecto llegan en forma de donaciones y mensajes escritos a mano, recordándoles a quienes arriesgan su vida que cada hectárea defendida es valorada por todo un pueblo que aguarda, con ansias, la llegada de las lluvias.
Pequeños gestos que fortalecen la lucha contra el fuego
En medio de la tragedia ambiental que azota a la cordillera, los Bomberos Voluntarios de Esquel destacaron la importancia del acompañamiento civil en esta emergencia. Según Red43, la esperanza hoy no solo reside en el pronóstico meteorológico, sino en la acción colectiva que se manifiesta en cada vianda y cada insumo enviado a la línea de combate.
Una de las postales más conmovedoras de la jornada fue un cartel simple, pero potente, que acompañaba los alimentos: «Gracias por proteger el bosque de todos». Esta frase, escrita a mano, sintetiza el sentimiento de pertenencia y gratitud de la comunidad hacia sus héroes locales.
El aporte de la comunidad: indumentaria, salud y alimentos
La logística para sostener a cientos de personas trabajando cuerpo a cuerpo contra el incendio es compleja y requiere un esfuerzo constante de abastecimiento. Desde distintos sectores de la sociedad se han organizado colectas que incluyen desde indumentaria técnica y elementos de salud (como gotas para los ojos y cremas para quemaduras), hasta alimentos no perecederos y agua mineral.
Los pedidos de refuerzos no solo son operativos, sino también materiales, y la respuesta ha sido masiva, demostrando que en momentos de crisis, la Patagonia se une bajo una sola causa: salvar su patrimonio natural.
La esperanza de la lluvia como aliada estratégica
A pesar de los esfuerzos humanos, las miradas siguen puestas en el cielo. Si bien se han registrado algunas precipitaciones leves en las últimas horas, las mismas han sido insuficientes para extinguir los focos de mayor intensidad.
Los brigadistas continúan trabajando en sectores críticos, aprovechando el leve descenso de temperatura para consolidar líneas de defensa. Sin embargo, los bomberos insisten en que estos gestos de apoyo vecinal «nos recuerdan que no estamos solos», funcionando como el combustible anímico necesario para seguir resistiendo hasta que las condiciones climáticas permitan, finalmente, un alivio definitivo.




