El escándalo de las coimas en Trelew se cobró la primera cabeza.
El Fiscal de Estado, Andrés Meiszner, firmó la suspensión sin goce de haberes para Martín Castro. El abogado de planta permanente, filmado contando fajos de billetes en una cámara oculta, ahora deberá explicar cómo hacía para ser «empleado público» y «gestor de penas» al mismo tiempo. ¡Cuidado que el ventilador recién arranca!
La impunidad tiene patas cortas, y para Martín Castro, el camino parece haber llegado a un precipicio. En una resolución que busca limpiar (o al menos maquillar) la imagen de un organismo de control que debería ser sagrado, el Fiscal de Estado Andrés Meiszner decidió aplicarle el rigor de la ley: sumario administrativo y 30 días de suspensión sin cobrar un solo peso de sueldo.
El video que lo mandó al «Freezer»
Todo estalló cuando se hizo público el video del escándalo. En las imágenes, que ya recorren todos los celulares de la provincia, se lo ve a Castro —un tipo que debería cuidar los intereses del Estado— operando supuestamente para aliviar la situación procesal de Pablo “El Chavo” Ferreyra un engaño de Castro en traficar nombres para sacar un redito personal.
La cifra que se maneja es escalofriante: 12 millones de pesos para «aceitar» engranajes judiciales era lo que vendía falsamente Castro.
¿Cómo puede un empleado de planta permanente de la Fiscalía de Estado, que cobra un sueldo de todos nosotros, engañar a una mujer desesperada para hacerle creer que si pone 12 millones el puede arreglar la condena? La respuesta es simple: falta de ética, ambición desmedida y una sensación de intocable que hoy se le terminó.
Un «conflicto de intereses» que huele a podrido
La resolución de Meiszner es lapidaria. Se habla de «transgresión de normas legales» y de una conducta que socava la confianza pública. Castro no es un abogado de a pie; es parte del engranaje de control del Estado. Sin embargo, parece que su verdadera especialidad era el «lobby» para delincuentes.
El sumario administrativo buscará determinar si Castro usó su investidura y sus contactos dentro del aparato estatal para beneficio propio. Lo que está claro es que su conducta es incompatible con la dignidad de la función pública. ¡En la Fiscalía de Estado se necesita gente honesta, no operadores de pasillo!
¿El fin de un ciclo de impunidad?
Desde Cholila Online siempre lo dijimos: el problema de Chubut son estos personajes que juegan a dos puntas. Por la mañana firman expedientes en el Estado y por la tarde cuentan billetes de dudosa procedencia para «arreglar» causas.
Castro hoy está suspendido, pero la sociedad exige que no vuelva más. ¿Será este el inicio de una limpieza profunda en los organismos de control o es solo un «chivo expiatorio» para que nada cambie?
¡A laburar a otro lado, Castro! El pueblo de Chubut se cansó de los valijeros de guante blanco que ensucian las instituciones.




