Dos buques militares partieron desde Veracruz con leche, frijoles y víveres donados por civiles. La isla enfrenta una profunda crisis económica agravada por la falta de petróleo y las presiones de Estados Unidos.
El gobierno de México despachó este martes un segundo cargamento de ayuda humanitaria hacia Cuba, en medio de la profunda crisis económica que atraviesa la isla y las crecientes presiones de la administración de Donald Trump.
Según Deutsche Welle , los buques militares Papaloapan y Huasteco zarparon del puerto de Veracruz, en el Golfo de México, con un total de 1.193 toneladas de víveres destinados a la población civil cubana.
Un puente solidario en medio de la crisis
El cargamento está compuesto principalmente por leche y frijoles, e incluye además 23 toneladas de alimentos diversos donados por civiles mexicanos en el marco de una campaña de apoyo a Cuba. Se trata del segundo envío en menos de dos semanas: el primero, que arribó a La Habana el 12 de febrero, constaba de 814 toneladas.
La cancillería mexicana informó oficialmente sobre la partida de las naves, en un gesto que refuerza los lazos de solidaridad entre ambos países en un momento crítico para la isla.
Cuba, al borde del colapso
Cuba enfrenta una crisis económica de proporciones históricas, agudizada por la suspensión del abastecimiento de crudo desde Venezuela tras la caída del mandatario Nicolás Maduro el 3 de enero, en una operación de fuerzas estadounidenses.
La falta de combustible tiene consecuencias devastadoras: los cubanos enfrentan cotidianamente apagones, un sistema de transporte semiparalizado y continuas alzas de precios que golpean el bolsillo de la población.
La amenaza de Trump
En este contexto, México realiza estos envíos a la espera de alcanzar con Washington un acuerdo que le permita reanudar la entrega de petróleo a Cuba sin ser sancionado por el presidente estadounidense. Trump ha amagado con imponer sanciones a los países que envíen combustible a la isla, en el marco de su política de máxima presión contra el régimen cubano.
El envío de alimentos, si bien no reemplaza la necesidad urgente de combustible, representa un gesto de solidaridad en un momento de extrema necesidad para el pueblo cubano.




