El licenciado asumió como Subsecretario de Relaciones con las Provincias con efecto retroactivo al 6 de febrero. Dependerá del Ministerio del Interior y tendrá la misión de articular la relación con gobernadores y municipios en un año clave. El decreto se publicó hoy en el Boletín Oficial.
El presidente Javier Milei oficializó este miércoles la designación de Esteban Garrido como Subsecretario de Relaciones con las Provincias, un cargo clave para la articulación política del Gobierno con los gobernadores y municipios de todo el país. La medida fue publicada en el Decreto 106/2026 del Boletín Oficial, con efecto retroactivo al 6 de febrero.
Según Noticias Argentinas (NA) , el decreto fue suscripto por Milei y el ministro del Interior, Diego César Santilli, de quien dependerá directamente la nueva autoridad.
Un puesto estratégico en el organigrama nacional
La Subsecretaría de Relaciones con las Provincias se inserta dentro de la Secretaría de Provincias y Municipios del Ministerio del Interior. Su función principal es la articulación de las relaciones institucionales entre el gobierno nacional y los gobiernos provinciales y municipales.
Entre sus responsabilidades se incluyen la coordinación de políticas interjurisdiccionales y el seguimiento de los compromisos asumidos en el marco del federalismo fiscal y administrativo. En un año políticamente clave, la figura de Garrido será central para engrasar las negociaciones con los distritos.
Facultades constitucionales y designación retroactiva
La designación se realizó en uso de las facultades conferidas por el artículo 99, inciso 7 de la Constitución Nacional, que habilita al Ejecutivo a nombrar a los empleados de la administración cuya designación no está reglada de otra forma.
El decreto establece que la designación tiene efecto retroactivo al 6 de febrero, lo que implica que Garrido ya se encontraba desempeñando funciones desde esa fecha, aunque su nombramiento recién se formaliza ahora.
El perfil del nuevo subsecretario
Esteban Garrido, licenciado en áreas vinculadas a la gestión pública, llega a ocupar un rol de alta sensibilidad política. Su tarea será clave para mantener la gobernabilidad y el diálogo con las provincias en un contexto de fuerte tensión fiscal y política, donde el oficialismo busca consolidar alianzas y garantizar el apoyo a las reformas impulsadas por la Casa Rosada.




