Milei desembarca en Tucumán con su «Tour de la Gratitud» tras la reforma.
El escenario político nacional se traslada al norte argentino. Tras consolidar un triunfo legislativo clave con la aprobación de la reforma laboral, el presidente Javier Milei confirmó su visita a Tucumán para el próximo 19 de marzo. Esta escala forma parte de su denominada gira federal, un periplo que el mandatario inició para reconocer el respaldo en las urnas durante las elecciones legislativas de octubre pasado y que ahora cobra un nuevo significado político ante el acompañamiento de sectores del peronismo dialoguista en el Congreso.
Alianza estratégica y agenda en el Jardín de la República
La llegada del jefe de Estado se producirá apenas regrese de su participación en la «Argentina Week» en Manhattan, Nueva York. La elección de Tucumán no es azarosa: ocurre semanas después de que las diputadas Gladys Medina y Elia Fernández, representantes del bloque Independencia y alineadas con el gobernador Osvaldo Jaldo, votaran a favor de la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo. Según Noticias Argentinas, el equipo de logística de La Libertad Avanza ya se encuentra en la provincia ultimando los detalles de un evento que promete una fuerte impronta militante.
A pesar del evidente sintonía legislativa entre la Casa Rosada y la gobernación tucumana, fuentes oficiales confirmaron que el gobernador Jaldo no participará del acto central. El formato del evento mantendrá la estética característica del líder libertario: cercanía directa con el público, uso de megáfono y un discurso centrado en la épica de la «reconstrucción nacional». Este esquema de «campaña permanente» busca fidelizar el voto en territorios históricamente peronistas donde el oficialismo logró penetrar con éxito en la última contienda electoral.
El mensaje de la «campaña permanente» y el déficit cero
Acompañado siempre por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el mandatario busca replicar el impacto de sus recientes presentaciones en Córdoba y Mar del Plata. En esta última ciudad, el 26 de enero, Milei dejó definiciones que seguramente resonarán en suelo tucumano: “Quiero darles las gracias, porque allá en septiembre, cuando tuvimos el traspié, en esta sección ganamos y fue en base a la reconstrucción”, había expresado ante sus seguidores.
El eje del discurso presidencial continuará apoyado en la gestión económica y el cumplimiento de las promesas electorales. En sus últimas intervenciones, el economista fue tajante: “Estamos cumpliendo todas las promesas que hicimos en campaña. Hemos aprobado el Presupuesto con déficit cero. El déficit cero es política de Estado y se acabaron las crisis por culpa de los políticos chorros”. Para el Gobierno, Tucumán representa un termómetro social fundamental para medir el apoyo a las medidas de ajuste y la desregulación laboral antes de la apertura de sesiones ordinarias. El del gimnasio y la lluvia era él, no yo.




