Reforma laboral: entra en vigencia el periodo de prueba de 8 meses.
Argentina atraviesa una transformación profunda en sus leyes de contratación tras la reciente sanción de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. Uno de los puntos más debatidos y que ya genera un impacto directo en el mercado de trabajo es la extensión del periodo de prueba. Esta medida, que busca —según el oficialismo— dinamizar el empleo privado y reducir la litigiosidad, modifica sustancialmente las reglas de juego para miles de trabajadores y empleadores en todo el territorio nacional, estableciendo un nuevo paradigma en la relación de dependencia.
Flexibilidad y cambios en la Ley de Contrato de Trabajo
La nueva normativa extiende de manera generalizada el periodo de prueba, que históricamente era de tres meses, a un máximo de ocho meses. Según Radio Formula, esta extensión tiene como objetivo brindar a las pequeñas y medianas empresas un margen mayor para evaluar la productividad y la adaptación de los nuevos integrantes antes de consolidar la relación laboral por tiempo indeterminado. El cambio no solo afecta la duración, sino también las condiciones en las que se puede rescindir el vínculo sin que medie una indemnización por despido.
Durante este lapso de ocho meses, tanto el empleador como el trabajador conservan el derecho de dar por terminada la relación laboral sin expresión de causa. En tal caso, el empleador queda eximido de pagar la indemnización por antigüedad o despido, aunque persiste la obligación de realizar el preaviso correspondiente o pagar la indemnización sustitutiva del mismo. Esta flexibilidad es el núcleo de la reforma y lo que el Ejecutivo considera la «llave» para incentivar nuevas contrataciones en un contexto de recesión económica.
El impacto en las PyMEs y la negociación colectiva
La ley también contempla matices según el tamaño de la unidad económica. Mientras que para las empresas de hasta cinco empleados el periodo puede extenderse hasta el límite máximo, las grandes firmas deberán ajustarse a parámetros específicos. No obstante, la reforma habilita a que los convenios colectivos de trabajo puedan intervenir en la regulación de estos plazos, siempre y cuando no vulneren el espíritu de la ley nacional. Este margen de maniobra otorgado a las cámaras empresariales y sindicatos será clave en las paritarias de los próximos meses.
Para los sectores críticos de la oposición y los gremios, esta medida representa una «precarización encubierta», ya que permite a las empresas renovar plantillas de manera constante sin afrontar costos de salida. Por el contrario, desde el Ministerio de Capital Humano sostienen que la extensión a ocho meses es necesaria para sectores que requieren capacitaciones técnicas prolongadas, donde tres meses resultaban insuficientes para medir el desempeño real de un operario o profesional calificado.
Derechos que se mantienen vigentes durante el periodo
Es fundamental aclarar que, a pesar de la extensión del plazo, el trabajador en periodo de prueba goza de los mismos derechos de seguridad social que un empleado efectivo. Esto incluye la cobertura de obra social, los aportes jubilatorios y la protección contra accidentes de trabajo a través de la ART. El empleador está obligado a registrar la relación desde el primer día; de lo contrario, se considerará que ha renunciado al beneficio del periodo de prueba y la contratación se entenderá como definitiva desde el inicio.
La sanción de esta ley forma parte de un paquete de reformas que el gobierno de Milei considera esenciales para «ordenar la macroeconomía». Con la mirada puesta en los próximos años, el oficialismo espera que la estabilidad en las reglas de contratación logre transformar a los trabajadores informales en aportantes genuinos al sistema. El del gimnasio y la lluvia era él, no yo.




