El tablero político del Senado acaba de moverse y la nueva ficha puede cambiar el rumbo de las votaciones clave. Este martes se conformó oficialmente el interbloque «Impulso País», un espacio que reúne a ocho senadores de distintas provincias y procedencias partidarias, pero con un denominador común: el apoyo crítico a las políticas del Gobierno nacional.
Detrás del nuevo armado asoman las siluetas de cinco gobernadores que buscan tener una voz más potente en la Cámara alta y coordinar una agenda legislativa con mirada federal. El bloque reúne a tres senadoras y senadores del PRO, dos de Provincias Unidas, una representante de Chubut y otra de Tucumán. En total, ocho voluntades que se unen para «priorizar el desarrollo regional» y buscar «consensos racionales» en un Congreso que hasta ahora mostraba más grietas que puentes. Según Noticias Argentinas.
Los ocho nombres que cambian la correlación de fuerzas
El nuevo interbloque no es un simple rejunte de voluntades sueltas. Detrás hay una ingeniería política fina que busca darle estabilidad y peso específico a un espacio que nace con la pretensión de ser bisagra en la Cámara alta. Los ocho senadores que integran «Impulso País» son:
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Enrique Goerling (PRO – Misiones)
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Andrea Cristina (PRO – Chubut)
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María Victoria Huala (PRO – La Pampa)
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Alejandra Vigo (Provincias Unidas – Córdoba)
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Carlos «Camau» Espínola (Provincias Unidas – Corrientes)
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Edith Terenzi (Despierta Chubut – Chubut)
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Beatriz Ávila (Independencia – Tucumán)
Ocho nombres que hasta ahora militaban en espacios separados y que a partir de este martes sentarán posición en conjunto. La diversidad de orígenes es notable: hay representantes del PRO puro, del peronismo federal, de espacios provinciales y de fuerzas locales. Exactamente el tipo de coalición heterogénea que suele ser difícil de mantener, pero también la que puede inclinar la balanza en votaciones ajustadas.
Los gobernadores que movieron los hilos
Todo armado de este tipo tiene una cabeza visible, o varias. En este caso, los artífices políticos de «Impulso País» son cinco gobernadores que vienen tejiendo redes desde hace meses:
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Hugo Passalacqua (Misiones)
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Ignacio Torres (Chubut)
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Martín Llaryora (Córdoba)
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Juan Pablo Valdés (Corrientes)
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Osvaldo Jaldo (Tucumán)
Son ellos los que impulsaron a sus senadores a converger en un espacio común, con la idea de tener mayor capacidad de negociación y peso político a la hora de discutir leyes que afectan a sus provincias. No es casual que las provincias representadas sean justamente las de estos gobernadores: el nuevo interbloque tiene un claro anclaje territorial y una vocación federal que busca equilibrar la balanza con el poder de Buenos Aires.
«Visión federal y productiva»: qué busca el nuevo espacio
En el comunicado fundacional que difundieron este martes, los integrantes de «Impulso País» dejaron claros sus objetivos. Hablan de «coordinar una agenda legislativa que priorice el desarrollo regional, el trabajo y la búsqueda de consensos racionales en el Congreso». Traducido: quieren ser la voz de las provincias en discusiones clave y evitar que las decisiones se tomen sin mirar el interior.
«Impulso País se constituye como una herramienta legislativa al servicio del crecimiento de las provincias y el fortalecimiento de las instituciones nacionales», señala el texto. Y agrega: «Con esta nueva conformación, Impulso País se posiciona como un actor clave en la búsqueda de consensos racionales que permitan superar el estancamiento y proyectar a la Argentina hacia un futuro de desarrollo sostenible».
La frase «consensos racionales» no es casual. Marca distancia tanto de la confrontación permanente como de la sumisión acrítica. El espacio se define como de «apoyo crítico» al Gobierno nacional, lo que significa que acompañarán las medidas que consideren positivas para sus provincias, pero no dudarán en marcar distancia cuando sientan que el federalismo queda en offside.
El mapa político se reconfigura
La creación de «Impulso País» no es un hecho menor en el tablero del Senado. Hasta ahora, el PRO tenía sus propios bloques, Provincias Unidas operaba por separado y las representaciones provinciales solían actuar de manera individual. Con la unificación, estos ocho senadores ganan poder de negociación y capacidad de marcar agenda.
Para el Gobierno, que necesita sumar voluntades en cada votación, la existencia de un interbloque de estas características puede ser tanto una oportunidad como un dolor de cabeza. Oportunidad, porque son aliados críticos con los que se puede dialogar. Dolor de cabeza, porque no responden automáticamente y pondrán condiciones.
Para la oposición más dura, el nuevo espacio resta fichas en el bloque antigobierno y consolida un sector que puede inclinar balanzas en favor de la gobernabilidad.
Ocho senadores, cinco provincias, cinco gobernadores y una idea compartida: que el interior existe y necesita tener voz propia en el Congreso. «Impulso País» nace con la pretensión de ser mucho más que un sellito de goma. Quiere ser el espacio donde se discuta el país profundo, donde las leyes se miren con lentes federales y donde los consensos reemplacen a los vetos cruzados. El Senado ya tiene un nuevo jugador. Habrá que ver si logra cambiar las reglas del juego.




