El presidente de Estados Unidos aseguró que su gobierno mantiene conversaciones con La Habana y no descarta una transición pactada: «No tienen dinero, no tienen nada, quieren nuestra ayuda».
En una declaración que sacudió el tablero geopolítico del continente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló este viernes que su administración mantiene negociaciones directas con el gobierno cubano y no descarta una «toma de control amistosa» de la isla. Las impactantes declaraciones se producen en medio de la peor crisis económica que atraviesa Cuba en las últimas seis décadas, agravada por el corte del suministro de petróleo venezolano tras la captura de Nicolás Maduro en enero pasado.
«El gobierno cubano está hablando con nosotros y tiene problemas muy serios. No tienen dinero, no tienen nada en este momento, pero están hablando con nosotros y quizá veamos una toma de control amistosa de Cuba», declaró Trump ante la prensa en la Casa Blanca antes de viajar a Texas, según DW y agencias internacionales.
«Quieren nuestra ayuda»: las explosivas palabras de Trump
El mandatario estadounidense fue contundente al describir la situación de la isla caribeña y la disposición de sus autoridades a negociar con Washington.
«Desde pequeño he oído hablar de Cuba. Todos querían un cambio, y puedo ver que eso está sucediendo», afirmó Trump, quien agregó que el secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubano, «lo está gestionando».
«Como saben, no tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen comida. Y ahora mismo es una nación en serios problemas, y quieren nuestra ayuda», insistió el líder republicano .
La frase «toma de control amistosa» encendió todas las alarmas en la comunidad internacional, aunque Trump no ofreció detalles precisos sobre el alcance o significado de esa expresión, ni explicó si se refería a una iniciativa diplomática, económica o de otro tipo .
El contexto: una isla asfixiada sin el petróleo de Venezuela
Las declaraciones se producen en un escenario de máxima vulnerabilidad para La Habana. En enero pasado, tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas especiales estadounidenses en Caracas, Cuba perdió de un día para el otro el suministro de petróleo venezolano, del cual dependía críticamente para mantener su economía y su sistema energético .
Washington ordenó además la imposición de aranceles para los países que suministren crudo a la isla, agravando la peor crisis económica y social que vive el país desde 1959. Los apagones se multiplicaron y la escasez de combustible paralizó sectores enteros de la economía .
Sin embargo, en una movida que muchos interpretaron como una «zanahoria» en la estrategia de presión máxima, el pasado miércoles el gobierno de Estados Unidos relajó parcialmente el bloqueo petrolero y autorizó la reexportación de crudo venezolano a la isla, con ciertas restricciones y a través del sector privado, siempre que no beneficie directamente al gobierno cubano .
Las negociaciones secretas: ¿habla Rubio con el entorno de Castro?
De manera paralela a la retórica presidencial, medios estadounidenses revelaron que el equipo de Marco Rubio habría mantenido contactos con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del exdictador Raúl Castro, durante la cumbre de la Comunidad del Caribe (CARICOM) celebrada esta semana en San Cristóbal y Nieves .
Según fuentes consultadas por el medio Axios, estas discusiones se centraron en un esquema de alivio progresivo de sanciones por parte de Washington a cambio de cambios estructurales en la isla, que serían evaluados en un periodo de «mes a mes» .
«No las llamaría negociaciones, sino más bien discusiones sobre el futuro», señaló un alto funcionario estadounidense citado por el medio . La Habana ha negado en el pasado versiones similares, pero esta vez no hubo un desmentido categórico en las horas posteriores a las declaraciones de Trump.
Rubio, el artífice: «Nos encantaría ver un cambio de régimen»
El secretario de Estado, Marco Rubio, ha sido claro en los últimos días sobre los objetivos de Washington. Durante una cumbre del CARICOM, Rubio afirmó que Cuba necesita «cambios drásticos» y que su gobierno quiere ver una transformación en la isla .
«Nos gustaría, pero eso no significa que vayamos a provocar un cambio, aunque nos encantaría verlo. No cabe duda de que sería un gran beneficio para Estados Unidos que Cuba dejara de estar gobernada por un régimen autocrático», había declarado Rubio en una audiencia en el Senado días antes .
El jefe de la diplomacia estadounidense advirtió, sin embargo, que las sanciones serían restablecidas si el petróleo que ahora ingresa termina en manos del gobierno o los militares, que dominan la economía de la nación comunista .
El trasfondo violento: el ataque a la lancha desde Florida
Las tensiones se vieron agravadas por un incidente de alto voltaje ocurrido días atrás. Cuba denunció un intento de infiltración «con fines terroristas» tras neutralizar en aguas territoriales de la isla a una lancha rápida con matrícula de Florida que, según La Habana, transportaba 10 personas armadas .
En el enfrentamiento murieron cuatro tripulantes (al menos uno de ellos ciudadano estadounidense) y otros seis resultaron heridos. El gobierno cubano aseguró que los ocupantes abrieron fuego contra los guardias fronterizos y que en la embarcación se hallaron «fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de construcción artesanal (cócteles molotov), chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje» .
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunció la apertura de una investigación judicial sobre el incidente, mientras que Marco Rubio declaró que su país estaba estudiando lo ocurrido y que respondería «en consecuencia» .
La región, en vilo: el Caribe teme una desestabilización
Los líderes caribeños expresaron su preocupación por el riesgo de que la situación en Cuba termine desestabilizando a toda la región. «El sufrimiento humanitario no beneficia a nadie. Una crisis prolongada en Cuba no se quedará confinada a Cuba», afirmó el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness .
Por su parte, el primer ministro de San Cristóbal y Nieves, Terrance Drew, declaró: «Una Cuba desestabilizada nos desestabilizará a todos» .
Canadá, que se ha desmarcado de su vecino del sur al mantener relaciones cordiales con La Habana, anunció una ayuda de ocho millones de dólares canadienses (5,8 millones de dólares) para Cuba, que sufre apagones continuos y una grave escasez de combustible .
¿Qué significa realmente «toma de control amistosa»?
Hasta el momento, el gobierno cubano no ha reaccionado oficialmente a las explosivas declaraciones de Trump. El vocablo elegido por el mandatario quedó flotando en el aire sin una definición precisa.
Analistas consultados por medios internacionales interpretan que podría tratarse de una negociación para una transición pactada, similar a lo ocurrido en Venezuela donde, tras la captura de Maduro, Estados Unidos mantuvo en el poder a Delcy Rodríguez como presidenta encargada a cambio de ciertas concesiones .
Lo que queda claro es que la era del petróleo venezolano subsidiado para Cuba terminó y que la administración Trump, con Marco Rubio como ejecutor, está decidida a capitalizar la debilidad extrema del régimen cubano para forzar un cambio histórico en la isla.




