En medio de una movilización que registró incidentes con la Policía en las inmediaciones del Congreso, la Cámara alta trata la iniciativa de «modernización» laboral. El oficialismo busca convalidar los cambios de Diputados, que eliminaron el polémico artículo sobre licencias por enfermedad pero mantienen el resto del proyecto.
En medio de una movilización en las inmediaciones del Congreso que registró incidentes con la Policía, el Senado inició esta tarde el tratamiento en el recinto del proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno con el apoyo de fuerzas aliadas, y que concita el rechazo cerrado del peronismo.
Según Noticias Argentinas , la iniciativa fue devuelta a la Cámara alta con un cambio clave por parte de la Cámara de Diputados, que el jueves 19 de febrero aprobó con 135 votos afirmativos y 115 negativos.
El cambio clave: eliminación del artículo 44
Ahora el Senado deberá convalidar la modificación aplicada en la Cámara de Diputados, que tiene que ver con eliminar el polémico artículo 44 que reducía hasta un 50% el sueldo a personas con licencias por accidentes o enfermedades graves. Este punto había generado un fuerte rechazo social y político, y fue retirado para garantizar los votos necesarios.
El corazón de la reforma se mantiene intacto
El resto de la reforma laboral se aprobó tal cual llegó del Senado, incluyendo artículos controvertidos como:
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Los que regulan las indemnizaciones
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La creación del Fondo de Asistencia Laboral
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La supresión de la ultraactividad de convenios colectivos
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La restricción de las tutelas sindicales
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La limitación del derecho a huelga
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La derogación de estatutos profesionales
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El desfinanciamiento del INCAA
Primeros movimientos en el recinto
Al comienzo del debate se rechazó una moción de orden planteada por el senador Mariano Recalde (Justicialista) para devolver el proyecto a comisiones y frenar la sesión. Seguidamente, el miembro informante del dictamen del oficialismo, el chaqueño Juan Cruz Godoy (La Libertad Avanza), se dispuso a defender la iniciativa.
El tratamiento avanza en un clima de máxima tensión, con las calles alrededor del Congreso tomadas por manifestantes y un fuerte operativo de seguridad.




