En un contexto de mayores controles estatales, los ciudadanos argentinos se enfrentan a un doble desafío: cumplir con las normativas de seguridad vial y mantener la regularidad fiscal
Por un lado, la personalización de vehículos, una tendencia que no deja de crecer, choca frecuentemente con las exigencias de la Verificación Técnica Vehicular (VTV). Por otro, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ha endurecido su vigilancia sobre los movimientos bancarios y digitales de los contribuyentes.
Modificaciones estéticas: el riesgo de ser rechazado en la VTV
El deseo de personalizar el auto, inspirado muchas veces en modelos icónicos como el Toyota Supra o el Honda Civic, puede transformarse en un dolor de cabeza al momento de realizar la revisión obligatoria. La normativa vigente en Argentina no evalúa el gusto estético, sino la seguridad activa y pasiva del rodado.
Entre las alteraciones más conflictivas se encuentra el famoso «planchado» o modificación de la suspensión. Si el vehículo pierde capacidad de absorción de impactos, el rechazo es casi seguro. Asimismo, el reemplazo de ópticas originales por sistemas LED o Xenón no homologados, el oscurecimiento de cristales y la instalación de alerones o paragolpes con bordes salientes son motivos frecuentes de observación, ya que representan un peligro tanto para el conductor como para terceros.
ARCA y el control estricto sobre el Monotributo
En el plano fiscal, la situación no es menos compleja. Según datos publicados por el medio Ámbito, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero ha intensificado las notificaciones de oficio a través del Domicilio Fiscal Electrónico. El objetivo es claro: detectar inconsistencias entre el estilo de vida y los ingresos declarados.
Los monotributistas están recibiendo alertas por recategorizaciones automáticas y exclusiones del régimen. Estas medidas se disparan cuando el organismo cruza datos de consumos con tarjeta, gastos personales elevados o movimientos que superan los límites de facturación permitidos para cada categoría.
La lupa sobre las billeteras virtuales en 2026
Uno de los puntos de mayor fricción este año es el monitoreo de plataformas como Mercado Pago, Ualá y Personal Pay. Para este 2026, los umbrales de seguimiento se han actualizado, y el organismo fiscal supervisa de cerca a quienes muevan montos significativos.
- Umbral de control: Se contempla un monitoreo sobre movimientos o saldos que ronden los $50.000.000 mensuales.
- Cruce de datos: El sistema compara automáticamente los depósitos en billeteras digitales con la facturación electrónica emitida.
- Documentación: Ante inconsistencias, las entidades financieras pueden exigir comprobantes que respalden el origen de los fondos para evitar la exclusión del régimen simplificado.
Mantener el vehículo bajo norma y las cuentas claras frente al fisco se ha vuelto indispensable para circular y operar sin contratiempos en la economía actual.




