Argentina se mantiene en el podio de la inflación en América Latina.
El panorama económico regional de este primer bimestre de 2026 expone una realidad de dos velocidades. Mientras la mayoría de los países vecinos han logrado domar el costo de vida con registros que apenas rozan el 1% mensual, Argentina continúa transitando un sendero complejo. El reciente dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero no solo confirma la persistencia de la suba de precios, sino que profundiza la brecha con el resto de los mercados del Cono Sur, que muestran señales de estabilidad e incluso casos de deflación.
Con un registro del 2,9% mensual en febrero y un acumulado del 5,9% en lo que va del año, el país se consolida en el segundo puesto del ranking regional. Según Infobae, esta tendencia alcista, que se inició con fuerza a mediados de 2025, ubica a la economía local en una posición solitaria, solo superada por los desequilibrios macroeconómicos de Venezuela, y muy lejos de la tranquilidad monetaria que exhiben socios estratégicos como Brasil o Uruguay.
Venezuela lidera y Argentina escolta en la cima del ranking
El ranking de febrero de 2026 posiciona a Venezuela en el primer lugar con una inflación del 14,60%, acumulando un alarmante 51,90% en el primer bimestre. Inmediatamente después aparece Argentina con su 2,9% mensual. La dinámica local estuvo traccionada principalmente por el ajuste en los servicios públicos y el impacto estacional en rubros de consumo masivo, llevando la cifra interanual al 33,1%, un número que triplica o cuadruplica los promedios de la región.

En el tercer escalón se ubica Colombia, que reportó un 1,08% mensual. Aunque la economía colombiana enfrenta presiones en alimentos y alquileres, su acumulado bimestral del 2,27% muestra una convergencia hacia la baja en comparación con el año anterior. Perú, por su parte, registró apenas un 0,69% en febrero, demostrando la eficacia de una política monetaria restrictiva para mantener la estabilidad a pesar de los vaivenes en los precios internacionales de la energía.
La estabilidad del Mercosur y el fenómeno de la deflación
El bloque del Mercosur presenta realidades muy distintas a la argentina. Brasil mostró un IPC del 0,70% en febrero, influenciado por costos educativos y de transporte. Uruguay, en tanto, registró un 0,35%, manteniendo sus niveles de inflación interanual más bajos en siete décadas gracias a la apreciación de su moneda y un estricto control fiscal. Sorprendentemente, Paraguay y Chile reportaron una variación del 0%, alcanzando un anclaje total de las expectativas de mercado.
La nota discordante la dio Bolivia, que fue el único país con deflación en febrero, registrando un -0,62%. Este descenso de precios se atribuye a la caída estacional en productos básicos y a un robusto sistema de subsidios energéticos. Al cierre del bimestre, la comparación es elocuente: la inflación mensual argentina es casi tres veces superior a la de Colombia y ocho veces mayor a la de Uruguay, resaltando la persistencia de un fenómeno que en el resto del continente parece haber quedado atrás.




