Una bebé de meses se ahogó mientras era amamantada y llegó al cuartel de Bomberos sin signos vitales. Los brigadistas la esperaron en la vereda, la reanimaron en el suelo y lograron estabilizarla. Fue dada de alta este jueves. La emoción de los padres y el heroísmo de los voluntarios que no dudaron ni un segundo.
La escena se robó el corazón de Trelew. Este miércoles, pasadas las 21 horas, los Bomberos Voluntarios de Trelew recibieron un alerta desesperado: estaban trasladando al cuartel de calle Rawson a una bebé de meses que se había ahogado mientras era amamantada. Sin signos vitales. Sin tiempo que perder. Sin saber por dónde iba a llegar el vehículo.
Los brigadistas hicieron algo que pocos harían: salieron a la vereda y se arrodillaron sobre el asfalto, listos para recibir a la pequeña en el mismísimo instante en que llegara. Porque cuando se trata de salvar una vida, cada segundo cuenta. Y ellos lo saben mejor que nadie. Según Jornada.
«No sabíamos por dónde iban a llegar»: la espera angustiante en la puerta del cuartel
Según pudo saber Jornada, los bomberos tomaron esa decisión extrema porque, en situaciones de emergencia, muchos conductores suelen tomar tramos en contramano para llegar más rápido. No saber por dónde iba a aparecer el auto de la mamá los obligó a anticiparse. Apenas el vehículo frenó frente al cuartel, la madre bajó con la bebé en brazos. Ya no respiraba.
Sin dudarlo, los efectivos asistieron a la pequeña sobre el suelo de la vereda, iniciando maniobras de reanimación cardiopulmonar. Fueron segundos eternos, pero dieron resultado. Cuando la bebé logró respirar por sí misma, el alivio inundó el lugar. Rápidamente, prepararon una unidad de traslado y la llevaron al Hospital María Humphreys, donde funciona el Materno Infantil.
De la muerte a la vida: la bebe pasó la noche en observación y volvió a su casa
La pequeña permaneció varias horas en observación, rodeada de médicos que monitoreaban cada signo vital. La angustia de los padres, que vieron cómo la vida de su hija pendía de un hilo, empezó a disiparse cuando los partes médicos comenzaron a ser positivos.
Finalmente, el jueves cerca del mediodía, la noticia que todos esperaban: la bebé fue dada de alta. Los padres, emocionados y agradecidos hasta el infinito, compartieron una fotografía de la pequeña ya en su casa, sana y salva. Un final feliz que no habría sido posible sin la rapidez, la entrega y el coraje de esos bomberos que se arrodillaron en la vereda para recibirla.
El heroísmo de los Bomberos Voluntarios de Trelew vuelve a quedar grabado a fuego en la memoria de la comunidad. Esta vez, salvaron lo más preciado: la vida de una bebe que llegó sin aliento y se fue con una sonrisa.




