El nuevo ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, no perdió el tiempo. Apenas 24 horas después de asumir, pidió la renuncia a Daniel Vitolo (IGJ), Ana Belén Mármora (CIPDH), Alejandro Melik (OA), Juan Cruz Montero (Bienes Recuperados) y Ernesto Gaspari (UIF). «Llegué y pedí la renuncia de los funcionarios políticos», justificó.
La danza de nombres en el Ministerio de Justicia empezó con el pie izquierdo para los funcionarios salientes. Apenas un día después de asumir como nuevo ministro, Juan Bautista Mahiques activó la motosierra y pidió la renuncia a los principales cargos políticos de los organismos que dependen de su cartera. El primero en caer fue Daniel Vitolo, titular de la Inspección General de Justicia (IGJ) , quien presentó su renuncia este viernes.
Pero la barrida no terminó ahí. Según pudo confirmar la Agencia Noticias Argentinas, Mahiques extendió el pedido a toda la plana mayor de los entes de control: Ana Belén Mármora (Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos – CIPDH), Alejandro Melik (Oficina Anticorrupción), Juan Cruz Montero (Oficina de Bienes Recuperados) y Ernesto Gaspari (Unidad de Información Financiera – UIF). Todos recibieron el mismo mensaje: «Gracias por sus servicios, pero necesitamos gente nueva». Según Noticias Argentinas.
«Llegué y pedí la renuncia de los funcionarios políticos»: la frase que resume la nueva era
El nuevo ministro no anduvo con vueltas. En declaraciones a A24, Mahiques fue tajante: «Llegué y pedí la renuncia de los funcionarios políticos». La frase, escueta pero contundente, resume la estrategia del flamante titular de la cartera de Justicia: copar las jurisdicciones estratégicas con funcionarios propios y leales.
Según indicaron fuentes oficiales a NA, el objetivo de Mahiques es reconfigurar por completo el mapa de poder dentro del ministerio y los organismos que de él dependen. La salida de Vitolo y compañía es solo el primer paso de una reorganización que promete sacudir los cimientos de la Justicia argentina.
Fiscales y jueces capacitados: el norte del nuevo ministro
Más allá de los nombres propios, Mahiques dejó en claro cuál es su brújula. «Necesitamos fiscales y jueces capacitados», planteó, marcando la cancha sobre lo que vendrá. La frase, en apariencia genérica, adquiere densidad en el contexto de una purga política que busca reemplazar a los funcionarios salientes por perfiles técnicos y alineados con la nueva gestión.
La salida de Alejandro Melik de la Oficina Anticorrupción y de Ernesto Gaspari de la UIF son dos de las movidas más sensibles, dado el rol clave de estos organismos en la investigación de delitos complejos y lavado de dinero. Sus reemplazos serán observados con lupa por el arco político y judicial.
El tablero se rearma: qué viene después de la barrida
Con las renuncias ya presentadas (o en proceso), el foco se desplaza ahora a los reemplazos. Mahiques deberá designar a los nuevos titulares de la IGJ, CIPDH, Oficina Anticorrupción, Bienes Recuperados y UIF. Nombres, perfiles y afinidades políticas empezarán a circular en las próximas horas.
Lo que está claro es que la gestión de Mahiques arrancó con todo. En menos de 48 horas, desarmó la estructura que encontró y dejó en claro que la «lealtad» y la «capacitación» serán las monedas de cambio en la nueva era del Ministerio de Justicia. Para Vitolo y los demás salientes, la aventura terminó. Para los que vienen, la responsabilidad recién empieza.




