El sector de la construcción arrancó 2026 con el pie izquierdo. La venta de materiales cayó un 2,7% interanual en febrero y el primer bimestre cerró con una contracción del 1,9%. Aunque hubo un repunte respecto a enero, los niveles siguen por debajo de los de 2025 y el estancamiento ya cumple un año.
El sueño de la casa propia sigue siendo eso: un sueño. Según Noticias Argentinas, la venta de insumos para la construcción registró en febrero una caída del 2,7% interanual. De esta forma, el primer bimestre de 2026 cerró con una contracción del 1,9% en comparación con el mismo período del año pasado.
La noticia es un balde de agua fría para un sector que ya venía golpeado. «En el arranque de 2026 se mantuvo el escenario de estancamiento sectorial que se inició un año atrás», explicaron desde la asociación, confirmando que la meseta no es un bache, sino una tendencia.
Subió contra enero, pero bajó contra 2025: la doble cara de los números
No todo es pesimismo en las estadísticas. El índice mostró una suba del 15,91% mensual desestacionalizada frente a enero, lo que permitió recuperar el ritmo tras el freno de la actividad registrado en el inicio del año. Según el reporte técnico, esta recuperación obedeció a que los despachos para obras residenciales «retomaron su ritmo previo al impasse que mostraron en el primer mes del año, período que suele estar afectado por paradas técnicas de plantas y vacaciones del personal».
Pero el alivio es relativo. A pesar de la mejora mensual, el sector se mantiene por debajo de los niveles alcanzados un año atrás. La foto grande sigue siendo la de una actividad que no logra despegar y que acumula doce meses de estancamiento.
Del cemento a la pintura: todos los insumos en rojo
El Índice Construya mide la evolución de ventas de los insumos básicos que mueven el sector: ladrillos cerámicos, cemento portland, cal, aceros largos, carpintería de aluminio, adhesivos, pinturas, sanitarios, sistemas de calefacción y grifería. Que todos ellos hayan caído en la comparación interanual es un síntoma claro de que el problema es estructural y no afecta a un rubro en particular.
¿Hay luz al final del túnel? La esperanza puesta en la «normalización»
Pese al panorama sombrío, desde el Grupo Construya se animan a proyectar un horizonte más optimista. La entidad estima que el proceso de «normalización de la economía» podría tener «un impacto positivo en la demanda de materiales en los próximos meses».
La pregunta que flota en el aire es cuándo llegará esa normalización y si el sector podrá aguantar hasta entonces. Por ahora, los números cantan: la construcción sigue en terapia intensiva, esperando que la reactivación económica le dé el alta.




