El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó este viernes que el Gobierno de la isla mantiene contactos con la administración de los Estados Unidos para abrir vías de diálogo
La gestión, que cuenta con la supervisión directa del líder revolucionario Raúl Castro, surge en un momento crítico para la nación caribeña, que enfrenta un desabastecimiento total de combustibles y una presión económica asfixiante.
«Hace más de tres meses que no entra ningún barco de combustible a nuestro país», reveló Díaz-Canel al describir la gravedad del bloqueo energético.
Negociaciones en condiciones adversas
Durante una intervención televisada, el mandatario cubano explicó que estos intercambios buscan «soluciones por la vía del diálogo» a las históricas diferencias bilaterales. Según consignó el medio Agencia Noticias Argentinas, los contactos habrían sido favorecidos por socios internacionales que actúan como mediadores para evitar un colapso total en la infraestructura de la isla.
Díaz-Canel admitió que no es la primera vez que Cuba entabla este tipo de negociaciones con Washington, pero remarcó que las condiciones actuales son de una «extrema adversidad» debido al impacto directo en la vida cotidiana de la población, afectada por apagones prolongados y la falta de insumos básicos.
La advertencia de Rusia
En paralelo a estos acercamientos con la Casa Blanca, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, mantuvo una conversación telefónica con su par cubano, Bruno Rodríguez Parrilla. Desde Moscú, reafirmaron su apoyo «fraterno» a la isla y calificaron de «inaceptable» la presión económica de Estados Unidos.
A pesar de los contactos con Washington, Cuba mantiene firme su agenda con el Kremlin. De hecho, se confirmó la próxima realización de la 23ª reunión de la Comisión Intergubernamental Rusia-Cuba, donde se discutirán temas de cooperación comercial, técnica y científica para intentar paliar la situación energética que mantiene a la isla al borde de la parálisis.




