En una jornada marcada por la guerra de información y la tensión militar, el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, lanzó una fuerte declaración que pone en duda la capacidad física del nuevo mando iraní
Según el funcionario, Mojtaba Jamenei habría resultado gravemente afectado por los recientes ataques, asegurando que se encuentra «herido y probablemente desfigurado».
Washington cuestiona la legitimidad del «comunicado débil» de Jamenei, remarcando la ausencia de videos o apariciones públicas del nuevo líder tras la muerte de su padre.
Dudas sobre el estado de salud de Jamenei
La sospecha del Pentágono surge tras el primer mensaje oficial de Mojtaba Jamenei, el cual consistió únicamente en un audio y un comunicado escrito, sin registro audiovisual que confirme su estado actual. «Ayer emitió un comunicado bastante débil. De acuerdo con C5N, no hubo voz (en vivo) ni video», señaló Hegseth, calificando al sucesor como el líder «supuestamente no tan supremo».
Esta revelación de inteligencia se produce apenas horas después de que el propio Jamenei prometiera «vengar la sangre de los mártires» y recordara la figura de su antecesor, Alí Jamenei, describiendo su cuerpo tras el ataque como una «montaña de fuerza». La falta de pruebas de vida del nuevo líder alimenta las versiones sobre el éxito de los bombardeos estratégicos de la Operación «Furia Épica».
El bloqueo del petróleo como eje central
Pese a los rumores sobre su estado físico, el mensaje de Jamenei fue tajante respecto a la estrategia económica de Irán: el Estrecho de Ormuz permanecerá bloqueado. El líder iraní calificó como «fundamental» impedir el tránsito por el paso comercial donde circula el 20% del petróleo mundial, asegurando que es una «exigencia de las masas populares» para la defensa del país.
Mientras tanto, EE.UU. mantiene su postura de desmantelar el aparato de seguridad iraní, aprovechando lo que consideran una debilidad interna en el mando de la República Islámica. La incertidumbre sobre la salud de Jamenei podría marcar un punto de inflexión en la moral de las tropas iraníes y en la cotización de los mercados energéticos globales.




