El mercado cambiario argentino atraviesa un cierre de semana con los ojos puestos en el exterior
La escalada bélica en Oriente Medio ha generado un efecto dominó que impacta directamente en las cotizaciones locales, impulsando una tendencia alcista en los activos de refugio ante la incertidumbre global por los precios del petróleo y el gas.
El comportamiento de las pizarras este sábado
Al tratarse de una jornada sin actividad en el mercado formal, el dólar oficial mantiene en el Banco Nación los valores registrados al cierre del viernes: $1.385 para la compra y $1.435 para la venta. Esta estabilidad momentánea ocurre tras una semana de alta sensibilidad, donde el conflicto internacional disparó los valores de la energía y el oro.
Por su parte, el dólar blue se comercializa en las cuevas de la City porteña en torno a los $1.415 para la venta, mientras que los tipos de cambio financieros muestran brechas marcadas: el MEP cotiza a $1.437,53 y el Contado con Liquidación (CCL) se ubica en los $1.477,18.
El impacto del conflicto bélico en la economía local
La situación geopolítica entre Estados Unidos, Israel e Irán no es ajena al bolsillo argentino. Según información que fue extraída del medio Ámbito, el cierre del estrecho de Ormuz ha provocado que el Brent supere los u$s90, lo que fortalece al dólar frente a otras divisas internacionales.
Este escenario de «vuelo a la calidad» donde los inversores buscan refugio en la moneda estadounidense, presiona al alza las cotizaciones bursátiles. En el plano local, el dólar mayorista ya se ubica en $1.416, situándose un 14% por encima del límite superior de la banda cambiaria prevista.
La racha compradora del Banco Central
A pesar de las turbulencias externas, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) logró sostener su racha positiva. Durante la última rueda del viernes, la entidad monetaria adquirió us40 millones, alcanzando un saldo neto positivo de **us3.003 millones en lo que va del año**.
De ese total, u$s291 millones corresponden estrictamente a las operaciones de marzo. Esta acumulación de reservas es clave para que el Gobierno intente contener la volatilidad en un contexto donde el dólar tarjeta ya opera en los $1.865,50, consolidándose como la opción más costosa del mercado.




