Tras dos años de ausencia en el cuadro principal, el Boca Juniors de Claudio Úbeda vuelve a la Copa Libertadores con un doble objetivo
a obsesión por la «séptima» y el alivio financiero que significan los premios de CONMEBOL. Por el solo hecho de disputar la Fase de Grupos, el Xeneize ya se aseguró un piso de 6 millones de dólares.
Además de los montos fijos por etapa, el club recibirá un plus de 330.000 dólares por cada partido ganado en la primera ronda, incentivando el rendimiento deportivo desde el debut.
El camino a los 23 millones: Escala de premios
A medida que el equipo avance en el cuadro de eliminación directa, las cifras que ingresan a las arcas del club se vuelven exponenciales:
- Octavos de Final: +1.25 millones de USD.
- Cuartos de Final: +1.7 millones de USD.
- Semifinales: +2.3 millones de USD.
- Subcampeón: 7 millones de USD.
- Campeón 2026: El ganador de la final se llevará un cheque de 23 millones de dólares, sin contar lo acumulado en las fases previas.
Análisis del Grupo D: Un regreso con «clásicos» sudamericanos
Luego del sorteo en Luque, Boca quedó como cabeza de serie en una zona competitiva pero que promete grandes recaudaciones en La Bombonera por la jerarquía de los rivales:
- Cruzeiro (Brasil): El duelo más fuerte del grupo, reeditando choques históricos.
- Universidad Católica (Chile): Un rival sólido que exigirá un viaje corto pero intenso.
- Barcelona (Ecuador): El siempre difícil desafío de Guayaquil.
El fin de la sequía internacional
Para Boca, el 2026 marca el fin de un periodo oscuro tras haber jugado la Sudamericana en 2024 y haber quedado eliminado prematuramente ante Alianza Lima en 2025. El regreso al Bombo 1 le permite evitar a los gigantes brasileños en el arranque, posicionándose como uno de los candidatos naturales a llegar a las instancias finales del certamen.




