Esperanza en barrio Médanos: en 15 días inician las obras en el cerro Hermitte.
A más de 100 días del deslizamiento del Cerro Hermitte, los vecinos del barrio Médanos finalmente cuentan con un horizonte claro para regresar a la normalidad. Tras meses de angustia e incertidumbre, la Municipalidad de Comodoro Rivadavia presentó el informe técnico final que permitirá estabilizar la ladera y garantizar la seguridad de las familias afectadas.
La solución técnica: aterrazamiento y movimiento de suelo
La obra, diseñada por la empresa IATASA, consiste en un aterrazamiento del cerro. Según explicó la referente de los vecinos, Verónica Acosta, se intervendrán unos 40 metros de altura mediante la construcción de escalones. Esta técnica es clave porque permite reubicar los 100.000 metros cúbicos de suelo en sectores estratégicos del mismo predio, evitando el tráfico incesante de camiones y acelerando los tiempos de ejecución.
«Esto va a permitir que el barrio llegue a un factor de seguridad aceptable para que los vecinos vivamos con tranquilidad», señaló Acosta. El secretario de Infraestructura, Fernando Ostoich, confirmó que los trabajos comenzarán en un plazo de 10 a 15 días y tendrán una duración estimada de entre 75 y 90 días.
Alivio vecinal frente a una crisis prolongada
La emergencia ha golpeado con fuerza a la comunidad. Actualmente, más de 650 personas se ven afectadas y 154 viviendas permanecen en situación de riesgo o con habitabilidad comprometida. La situación se agrava por un factor crítico: el barrio lleva más de 100 días sin servicio de gas, lo que obliga a las familias a depender de artefactos eléctricos con el consecuente costo económico y el riesgo de saturar la red.
Si bien el anuncio fue recibido con optimismo, Acosta remarcó que mantendrán una guardia permanente sobre los plazos. La proximidad del invierno y las lluvias estacionales representan la mayor amenaza para la estabilidad de la ladera, por lo que los vecinos exigen que no haya dilaciones administrativas que posterguen el inicio de las máquinas.
El desafío de la evacuación preventiva
Un punto de tensión que aún resta resolver es la permanencia de las familias en la zona de impacto directo. Los informes técnicos sugieren que, durante el movimiento de suelo, las viviendas más cercanas a la ladera deberían ser desalojadas por precaución. El municipio evalúa actualmente cómo implementar esta medida y qué asistencia brindará a quienes deban abandonar temporalmente sus hogares mientras las máquinas trabajan para devolverles la seguridad definitiva.
