Tras dos meses de investigación, la Policía allanó tres viviendas y secuestró cocaína, marihuana, un revólver calibre .22 y más de $2.700.000 en efectivo. Un hombre de 40 años, otro de 21 y una mujer de 19 quedaron imputados por infracción a la Ley de Estupefacientes. La banda operaba con modalidad «delivery» y desde sus propias casas.
El movimiento constante de pedidos y entregas terminó por delatar una dinámica que llevaba semanas bajo observación. En distintos puntos de Rawson y Playa Unión, una misma estructura repetía un patrón que llamó la atención de los investigadores: ventas rápidas, contactos directos y distribución sin intermediarios visibles. Esa mecánica derivó en un operativo que dejó al descubierto una organización familiar dedicada al narcomenudeo.
El operativo: allanamientos simultáneos en tres viviendas
El procedimiento se concretó en las primeras horas del viernes, cuando personal de la División Drogas Peligrosas y Leyes Especiales de Rawson avanzó de manera simultánea sobre tres domicilios. La intervención se apoyó en una investigación que se extendió durante unos 60 días y que reunió elementos suficientes para solicitar las órdenes judiciales correspondientes.
Los allanamientos se realizaron en dos viviendas del barrio San Pablo, en Rawson, y en otra ubicada en el barrio 3 de Abril, en Playa Unión. Según los datos obtenidos durante la pesquisa, el grupo funcionaba como una unidad familiar que se encargaba tanto de la venta directa desde sus casas como de las entregas a domicilio. Esa modalidad, conocida como «delivery», permitía sostener el circuito sin exposición constante en la vía pública.
Drogas, armas y dinero: lo que secuestraron
Durante los procedimientos, los efectivos secuestraron:
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Más de diez dosis de clorhidrato de cocaína
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Hojas y cigarrillos de cannabis
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Plantas de marihuana
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Balanza de precisión y elementos para el fraccionamiento
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Un revólver calibre .22 con municiones
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Varios teléfonos celulares y anotaciones vinculadas a la operatoria
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Más de $2.700.000 en efectivo
El dinero secuestrado, una suma considerable para un circuito de microtráfico, reforzó la hipótesis de un circuito activo de comercialización con alta rotación de ventas.
Tres imputados de una misma familia
Como resultado del procedimiento, quedaron imputados dos hombres de 40 y 21 años, y una mujer de 19, todos integrantes del mismo grupo familiar. Los tres fueron acusados por infracción a la Ley 23.737, que regula los delitos vinculados a estupefacientes. La situación procesal de cada uno quedó sujeta al avance de la causa y a la evaluación de las pruebas reunidas.
Una modalidad en crecimiento en la región
El caso vuelve a poner en foco una modalidad que crece en la región: el microtráfico con estructura reducida y funcionamiento doméstico. Este tipo de organizaciones suele operar con bajo perfil y logística simple, apoyada en contactos directos con los compradores. La venta puerta a puerta y el «delivery» permiten evitar los controles callejeros y dificultan la detección por parte de las fuerzas de seguridad.
La investigación continúa abierta para determinar si existían vínculos con otras redes o si se trataba de un circuito acotado al ámbito local. El accionar contó con la participación del Grupo Especial de Operaciones Policiales y la Sección Operaciones de Rawson, que brindaron apoyo en los ingresos y aseguraron el desarrollo de los allanamientos.




